Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...
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miércoles, 6 de marzo de 2013

Lo inmutable...



Mientras respiramos eternidad
la piel se va arrugando;
un bicho torito se empeña, audazmente,
en cruzar una calle de brosa.
Cada tanto queda patitas hacia arriba,
y lucha, y sigue...
Las blancas flores de Don Diego de Noche
abren sus corolas, perfectas, impactantes
en sencillez y belleza.
Sólo esa noche vivirán de cara a la luna, 
sólo entre el último rayo del sol y el primero,
del siguiente día.

En tanto proyectamos con vigor y osadía,
suceden los días, las noches,
toda la eternidad se detiene en un instante,
una clara y límpida mirada capta la infinitud,
unos ojos pierden brillo,
otros lloran.

Y dobla su ropa. Toma su café. Come una tostada.
Una boca pequeñita succiona con ahínco,
una mariposa vuela ajena a lo fugaz,
los pájaros migrantes emprenden la ruta,
el ritual de abrir los ojos se repite...

Y cada día se extiende como masa de pan
leudando silenciosa, sutilmente.
Y cada noche el firmamento se colma
de luces intermitentes.
El mar anda y desanda su propio lecho.
El río corre, aunque sin prisa, sin pausa.
Un niño reclama a su madre.
En algún lugar alguien es feliz.
En algún lugar alguien sufre.
El añoso árbol abre su follaje al infinito.
La semilla se hincha, se expande, estalla.
Estallido de vida. Esperanza.
Brinca el dorado en el lecho misterioso del río.
Desconoce las redes y los anzuelos.
Unas manos acarician, curan, dan fuerza.
Otras manos destruyen, manipulan armas, 
matan.

Y sube la luna, ajena, plateada.
Inunda de plata el pétalo de rosa, la flor de lavanda.
Indiferente a todo gira el planeta sobre su eje.
Lo blanco, lo verde, lo rojo, lo azul.

Munidos de eternidad, planificando a diario,
soterrando los miedos, avanzando a tientas,
entre lo bello y lo oscuro,
entre la transparencia y el fango,
atravesado de luz, a pesar de todo,
resistiéndose sin conciencia cierta,
el hombre avanza, convencido
de que mañana, mañana abrirá los ojos...
y reconocerá su entorno nuevamente...***


Y escuchando tu voz, soñaba ser un delfín, un coral, una estrella ...

miércoles, 24 de octubre de 2012

Esa...la que fui

Cayó frente a mi la luna,
no me di cuenta.
Estiró los zarcillos
el mburucuyá.
Abrió lentamente
los pétalos la rosa.
Titilaron todas las estrellas.
Una gota se perdió
en la acera.
Alguien trazó
un dibujo,
con un lápiz.
Croaron las ranas
en la zanja.
Una cuchara
giró en círculos.
Las hojas del árbol
cayeron en la vereda.
Pompas blancas
eran el soporte
de las lánguidas
semillas.
Un niño tendió
su mano.
Dos perros ladraron,
al unísono.
El libro quedó
sobre el banco 
de la plaza.
Alguien corrió,
alguien lo vio pasar.
Un ojo guiñó. 
Dos brazos se extendieron.
Giró el cuello.
En la laguna
se rompió la luna.
Y no me di cuenta.
Todo porque
bajaron los salarios.
El trabajo no es 
el apropiado
El tránsito en la ciudad
es un caos.
Ya no llegan cartas
a los buzones, sólo
arriban boletas de 
servicios.
Hay mendigos en 
la catedral ostentosa.
La madrugada
se pobló de ruidos.
Las noticias son 
siempre malas.
El café se terminó.
Hay polillas en la
habitación.
No pudo aprobar
el examen.
Hubo corrillos
en tribunales.
La casa gris
decidió por otros.
En el campo
se acabaron los fardos.
Un ladrón se multiplicó
varias veces.
La vida en la ciudad
es estre-llan-te.
Las sonrisas se 
parecen cada vez más
a las muecas....o es al
revés.
En televisión escasean
las ideas.
Hay escaso periodismo
independiente.
Los megamercados
ganan la partida.
Un cúmulo de horas
no implican buen salario.
Las jubilaciones están
patitiesas.
...
Y bien, qué hacer...
el mundo rueda que rueda,
eterno ciclo redondeado.
Caderas anchas, 
nueve lunas,
primer sollozo.
Arduo camino,
y bien...aún así...
aparece el sol
cada aurora,
brilla la luna
para mi dicha y
mi desdicha.
Aunque no estés
aquí,
aunque ya nunca
vuelvas,
seguirán titilando
las estrellas,
brotará mi voz,
volarán las aves,
el agua salpicará
mi falda
y caerá el barranco
cada tanto;
y la luna, oh...esa luna
que se quebró en el lago
renacerá prodigiosa,
para salvarme


luna, lunita, muestra tu cara...la que me ocultas...
otra vez...del olvido.***