Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...

domingo, 28 de junio de 2015

"Detrás del velo...·


La niebla era blanca, era azul-verde pálido.
Avanzó sin tregua por veredas de ladrillos rojos.
Cada paso abría cortinas de tiempo,
tiempo hacia atrás, pasado.
Ahora, en este instante, llevaba recuerdos
que deseaba olvidar.
La niebla, tan densa, danzante,
que impedía ver.
Ese algo pegajoso horadándole el alma.
Un pájaro muerto, con esa expresión tan triste,
vuelo roto, libertad quebrada.
Era otoño y caían sin prisa 
sus ojos marrones en hojas ocre.
Apurado, un perro peludo
pasó a su lado mezclando el aliento
con gotas microscópicas 
de mañana llorosa.
Era allí, al ras,
justo donde las hojas marrones se quebraban a su paso,
esa fracción pequeñísima entre el apuro de su
pensamiento y el lento movimiento del pie.
Fracción, sólo eso, un destello sin luz
opacando la frase que no termina de cerrar.
Tan densa la niebla, es casi una capa sobre
sus hombros frágiles, un abrigo frío,
una mañana gris.

           ...

Tan sólo supo que el tiempo estuvo ausente allí.
No hubo espacio, o el espacio era infinito.
A su paso se abría la niebla como un cortinado 
fantasmal. O no, tal vez no fue así.
Quizá la niebla la cercó despacio, lenta, 
gradualmente, sin tregua...y la despojó de sí.

            ...

Cuando abrió los ojos ella estaba ahí.
Estuvo desde siempre,
desde la eternidad,
desde el fondo mismo de su memoria,
desde sus manos ateridas,
desde el sendero en el espinillal,
desde las voces que creyó escuchar...
Estuvo. Estaba. Estaría.

            ...

Un par de guantes y un sacón gris.
La ausencia de certezas.
Caminar en la cuerda, lado a lado
del trapecio.
Saltar en el trampolín.
Payasos de sacos rotos y zancos de gigante.
Grácil bailarina danzando en el borde
trágico del precipicio azul.
Una astilla en el pie.
Sandalias verdes.
Dos ojos. Dos ojos.
Y la mar encrespándose de olas
esmeralda.

           ...

¿Y dónde estaría aquel gorrión frágil?
¿Y dónde estaría el eco de su voz?

           ...

La niebla, niebla blanca, niebla gris,
niebla incolora de sutiles velos,
niebla que envuelve, 
cobija, lastima, acaricia, golpea.


           ...

Hojarasca ocre. El pájaro ha muerto.
Todo es circular.***

                                                                      mao.



Extraños mundos habitaban entre las hojas muertas...

lunes, 25 de mayo de 2015

Des-decires


Escindida de si no supo
si era ella o su reflejo.
Con las pestañas atravesó 
el cristal, 
pero quedó suspendida
en el inicio.
El inicio era un punto
indeterminado,
un anclaje a la cordura,
una rueca de hilado
repetido...
era eso, sólo un punto.
Un punto no geométrico,
un atisbo de entendimiento,
un maremoto de locura,
el escarmiento de los
sueños, 
la antesala del delirio,
la escisión no deseada,
la caída súbita,
el arrojo en giros,
el llanto roto,
los pañuelos estrujados,
las manos enguantadas,
una mano fina,
un guante de encaje,
de encaje negro,
una rosa negra,
de terciopelo negro,
en una negra noche,
una noche sin luna...

Sin luna. Luna mía.
Ni mía...ni tuya,
de nadie.***   
                                       
                                                                                 mao.



REFLEJO DE LUNA
Allí...donde todo era de sólo ser...

lunes, 11 de mayo de 2015

Secuencia.



Cayó la luna por la cascada,
iba en silencio...sin decir nada,
dejó sus trenzas entre la bruma,
rodó de plata, entre la espuma.
Tocaba un piano en la lejanía
alguien lloraba, alguien reía...

Cayó la luna de trenzas blancas
y ella flotó, serena y frágil.
Y fue silueta desdibujada,
olvido gris, poema estrujado,
ventanal cerrado,
manos como alas,
zarcillos con espinas,
gruta vacía,
se perdió en acordes
hechos de supuestos,
lógica al revés,
denuedo de ruedos,
ruedos desflecados
mantón al suelo,
suelo de tréboles,
tréboles de cuatro hojas,
culebras brillantes,
ojos de mariposa,
gravedad de la mirada,
acordeón lejano,
tizas azules, tazas blancas,
cacharros quebrados,
estela de aviones,
caballitos del diablo,
Don Diego de noche,
sueños con dulces fragantes...

Trizada...la luna, la luna de plata
se cae, se hunde, se quiebra,
no llora, renace, se yergue,
aparece, se rehace,
resurge, se levanta,
se viste de plata...
y brilla.***

                                                                                          mao.


¿Donde esta la luna?
...se marchó, una y otra vez....para regresar, eternamente....

jueves, 16 de abril de 2015

Una señal...


¿Cuál sería ese instante?

La fracción exacta de segundos
en que de su memoria desapareciera,
absolutamente...***
                                                                         mao


PENSANDO Lienzo Óleo Figura
...cómo aseverar que, aún así, no permanecería en su corazón...tan desgarrado...

domingo, 5 de abril de 2015

Hechizada...

De hechizos y magias,
con pases inadvertidos;
ella abrió tanto sus ojos
que se le extravió la mirada.
Quiso y no pudo.
No pudo. No quiso.
Y huyó sin moverse
por la tangente de un rayo
de luz violeta.
Eran violetas sus flores.
Violetas de jardín.
Violetas de invierno.
El puño se cerró, lento,
sin gracia. Dedo por dedo,
forzando la actuación.
Creyó que habría un click
luego de abrir la mano entera
convirtiéndola en sonora,
por un inesperado cachetazo.
Golpe en cámara lenta,
imposible de visualizar,
proveniente de la vida misma.
Supo que la cesta derramada
ya no tenía frutillas ni castañas.
Y que por las venas le corría
sangre roja, nada de azul...nada.
Apoyó sobre el cristal sus huellas
digitales, tenues, ensimismadas.
Esgrimió una protesta
con un grito desmesurado,
que nunca profirió.

Luego, serena, se detuvo
a mirar por la ventana.
Afuera todo seguía su curso.
Sólo dentro de sí todo había cambiado.

Miró hacia la mesa, pequeñita mesa.
Vio el abanico rojo.
Extendió su mano izquierda.
Tomó el abanico rojo.

Lo desplegó, cortante...
Se abanicó el rostro, suavemente.

Y así fue.
Hasta beber despacio toda la brisa
de todos los tiempos.***

                                                              Texto: mao.

Fissure Papel Óleo Retrato
"...más allá...algo habría...sin duda..."

sábado, 4 de abril de 2015

"Antónima."

Parada justo allí, en el punto
exacto entre equilibrio y desequilibrio,
como si un ala le estuviese por crecer,
sólo una...y faltase la otra.
¿Cómo volar entonces...cómo?
Persiste, se empeña, obstinadamente
quiere creer que sucederá.
Los hechos suceden. Todo puede suceder.
Sin embargo, nada asegura que 
acontecerá ese acontecimiento, el
que esperamos, vehementemente. 
A fuerza de soñar se desplaza en la cuerda
de la vida, sin trapecios, sin amortiguación.
Cada tanto mira a su frente y han desaparecido
todos los rostros. Cree que han existido todos,
alguna vez.
A menudo, con pies en ballerinas, avanza
un pie, luego otro, y de nuevo el primero...
y así sigue, en una danza interminable.
Se convence de que todo el tiempo es ese,
el único instante en el cual apoya el arco
sobre la cuerda, tensa.
Entonces no hay nada, sólo ese movimiento,
todo está ahí. Todo es sólidamente posible,
la punta hacia abajo, un grácil arqueo,
el desplazamiento.
Y la música. Sólo ella y las notas.
Sólo ella en el mágico mundo
donde el cuerpo sale de sí y se entrega
a los acordes del viento.
Sin ventanas.
Sin espejos.
Sin palabras.***

                                                            Texto: mao.


Mural 70X50 cms Cerámica Figurativa
"Creyó que la brisa era su vestido...se fundió por siempre en un solo movimiento. Sólo la luna fue testigo..."