Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...
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sábado, 9 de diciembre de 2017

Por aquí anduvieron mis ojos... RETACITOS VIII

De "El agua y la noche."


Señor...

He sido, tal vez, una rama de árbol,
una sombra de pájaro,
el reflejo de un río...

                                         Juan Laurentino Ortíz
                                         Poeta entrerriano.

Un atardecer, cuando los pájaros vuelen en despedida...así me iré, tal vez me recuerdes entonces...



Texto: J.L.Ortíz. Poeta.
Fotografía: mao.

domingo, 28 de junio de 2015

"Detrás del velo...·


La niebla era blanca, era azul-verde pálido.
Avanzó sin tregua por veredas de ladrillos rojos.
Cada paso abría cortinas de tiempo,
tiempo hacia atrás, pasado.
Ahora, en este instante, llevaba recuerdos
que deseaba olvidar.
La niebla, tan densa, danzante,
que impedía ver.
Ese algo pegajoso horadándole el alma.
Un pájaro muerto, con esa expresión tan triste,
vuelo roto, libertad quebrada.
Era otoño y caían sin prisa 
sus ojos marrones en hojas ocre.
Apurado, un perro peludo
pasó a su lado mezclando el aliento
con gotas microscópicas 
de mañana llorosa.
Era allí, al ras,
justo donde las hojas marrones se quebraban a su paso,
esa fracción pequeñísima entre el apuro de su
pensamiento y el lento movimiento del pie.
Fracción, sólo eso, un destello sin luz
opacando la frase que no termina de cerrar.
Tan densa la niebla, es casi una capa sobre
sus hombros frágiles, un abrigo frío,
una mañana gris.

           ...

Tan sólo supo que el tiempo estuvo ausente allí.
No hubo espacio, o el espacio era infinito.
A su paso se abría la niebla como un cortinado 
fantasmal. O no, tal vez no fue así.
Quizá la niebla la cercó despacio, lenta, 
gradualmente, sin tregua...y la despojó de sí.

            ...

Cuando abrió los ojos ella estaba ahí.
Estuvo desde siempre,
desde la eternidad,
desde el fondo mismo de su memoria,
desde sus manos ateridas,
desde el sendero en el espinillal,
desde las voces que creyó escuchar...
Estuvo. Estaba. Estaría.

            ...

Un par de guantes y un sacón gris.
La ausencia de certezas.
Caminar en la cuerda, lado a lado
del trapecio.
Saltar en el trampolín.
Payasos de sacos rotos y zancos de gigante.
Grácil bailarina danzando en el borde
trágico del precipicio azul.
Una astilla en el pie.
Sandalias verdes.
Dos ojos. Dos ojos.
Y la mar encrespándose de olas
esmeralda.

           ...

¿Y dónde estaría aquel gorrión frágil?
¿Y dónde estaría el eco de su voz?

           ...

La niebla, niebla blanca, niebla gris,
niebla incolora de sutiles velos,
niebla que envuelve, 
cobija, lastima, acaricia, golpea.


           ...

Hojarasca ocre. El pájaro ha muerto.
Todo es circular.***

                                                                      mao.



Extraños mundos habitaban entre las hojas muertas...

domingo, 26 de mayo de 2013

DESAZÓN.

Despeñan mis latidos
en medio del hormigueo
de un viernes al anochecer.
La luna se desgaja en hebras,
en hebras de plata.
Cientos y cientos de rostros,
cercanos, lejanos, azorados,
indiferentes, intensos, insulsos,
ojos, ojos....y millones de miradas.
Se quiebran las lágrimas
en medio de un dolor extraño,
que oprime, que cerca, que acorrala.
Entrelazar las manos, rogando,
rogando a la nada que exista ese alguien,
ese alguien que escuche, comprenda,
no juzgue.....y finalmente, al extremo
del tiempo, en la infinitud de lo infinito...
absuelva, para alcanzar la paz.***


                                                                    TEXTO: M.A.O


En la multitud, sola.... 

viernes, 1 de junio de 2012

Signos.

   Un cielo fijo y otro móvil.
El punto inexistente que miro hasta el cansancio.
La mancha de humedad que se expande, se deshace,
la barajo como un maso y aparecen rostros, ojos ciclópeos,
escorpiones, castillos enanos, piedras ágata, un rostro
irritado con dos haces de luz, una botella blanca con una Y,
la cara de un felino, decenas de langostas, el círculo perfecto
de la luna, un perro galgo con las orejas inclinadas hacia adelante,
un moño negro de terciopelo, un desharrapado con levita,
una isla pequeña en medio de la nada, un minero con casco oblongo, nubes tormentosas, grises, mustias, un dragón sin alas, una extraña escultura,  un bisonte solitario, 
un pequeño caracol desorientado...

Se escurrió la tarde detrás de las frondas.
De claro, claro-oscuro, oscuro..
Y el aturdido silencio mutó en infinitos sonidos, 
sonoro compás y avanzó la noche,
se acostó a lo ancho, abarcándolo todo,
y fue noche total, en alguna franja del universo.

La mariposa color de los frutos de los citrus
que mi memoria reproduce, puntillosa. Revoloteando
con gracia frente a la vidriera opaca, qué quería 
decirme, o quizá preguntarme...pero no, sólo se suspendió
por dos instantes en el aire húmedo del mediodía,
y no dijo nada, no le dije nada...me quedé mirándola.

Deseo recuperar aquel mimbre gigante con los pájaros
incluidos, con mis canciones infantiles, con todo el futuro
que no arribaba ni tan siquiera a la vuelta de ninguna esquina.

Es trágica la sensación de límite,
coto a la libertad, sinsentido de lo que otros aprueban o no.
¿Cómo es el propio medio interno?
¿De qué color es la frontera?
¿Existe?

Hay un punto de viraje, tan sutil, frágil,
imposible de detectar, fugaz...
pero allí todo cambia, lo oprobioso se transforma,
el sinsentido se trueca por milésimas de segundo,
una ancha avenida ya no es de plata, es verde,
intensa, brillante. 
Nada podrá convencer a la euforia que no se lance,
desalineada, a volar en la mismísima Vía Láctea.
Un orillo prolijo encierra reveses, secretos, evidencias.
Un grácil vuelo rojo aletea junto a las manos blancas.

Todo se ha encendido. Una vieja palmera quiso crecer
de canto, se estiró sobre el lago.
Una música extraña sobrepasa los oídos. Ritmo. Cadencia.
Alguien ríe a carcajadas. Alguien permanece en calma.
Todos los gansos volaron hacia el arbusto.
Las nubes se elevaron, montañosas, imponentes.
Una doble fila de gigantes abrió paso al transeúnte.
Viajero de lo abstracto. Huellas.

Gritos prodigiosos laten entre las ramas.
El viento se ocupa de anunciarse. Se esmera,
se escurre, danza frenética.
Una cadena desliza su fraseo irresoluto.
Sonrisas pintadas.
Las guineas anuncian su paso, se agitan,
se exponen, se juntan, se fugan...

Pandorga multicolor, anhelos de infancia.
Viajero de si, testigo silencioso,
ambición de mañanas.

Lampalagua contorsionista,
salto del pez que espía la orilla.
Se expandió el horizonte en una fogata contenciosa,
los gaviotines bailaban sobre los remolinos amarronados.
Abrió la barca un sendero en el cauce,
remo, brazos, remo.

Y así siguió la vida,
 viviendo, plenamente.***

                                                        Texto: M.A.O

jueves, 22 de marzo de 2012

Papillón.

    En medio de la vorágine cotidiana no siempre es posible visualizar lo esencial...muchas veces la vida se escurre por las rendijas y el sufrimiento ajeno se ve como lejano, si es que se ve.

¿Hay tiempo para detenerse en las cosas pequeñas? ¿existe ese instante en el cual cualquier expresión de vida en peligro nos obliga  a actuar sin retaceos, sin pensarlo?

Era la premura de la avanzada mañana,
millones de partículas pululando en el aire,
ruidos, ruidos sonoros, ruidos ensordecedores.

Uno a uno, todos juntos, todos solos.
Asfalto sin brillo, casonas antiguas.
Aceras angostas, papeles tirados.

Arriba, balcones...sin flores.
Murmullos, bocinas, gente 
que pasa, que habla, que no mira.

Una mancha de color, sólo eso,
pero había vida, era evidente.
Desafiar la inercia inclinando el torso.
Estirar la mano, sentir el latido
profundo del desamparo.

La plaza. Los canteros llenos de bonitas flores.
Ordenados bordes. Crestas de gallo.
Extrañeza de flor ante el contacto suave.
¿Que si tenías un ala averiada...? quizá...
¡estabas tan frágil en medio de la nada!

Efímera, tan corta tu vida, un suspiro.
Sólo fui artífice posponiendo tu muerte.
Ninguna mariposa debe morir en la acera.
Hay un pétalo esperando, una cripta fragante...

Lo que fue hecho para el vuelo 
debe expirar en el aire. Debe ser exhalación
su último respiro...

Por eso te he dejado allí, entre corolas,
para creer que la brisa 
escribió tu epitafio.***


PAUL PEEL. Las mariposas.
Textos: M.A.O

miércoles, 7 de marzo de 2012

PAUSA.

Donde todo espera, en inquietante silencio.
Donde todo estalla, en luz y color...









estás ahí, te presiento.***




                                                        Texto y vídeo: M.A.O










lunes, 20 de febrero de 2012

PLUIE...

Amo la lluvia, se que es redundante decirlo y afirmarlo una y otra vez...pero la amo.
Soy feliz cuando llueve, siento que todo el mundo está ahí, al alcance de mis ojos y de mis manos, me aquieto en mi refugio, agudizo los sentidos, escucho, huelo, toco, percibo...y es porque ella ha comenzado.

Lluvia...
qué tienes, quién eres, qué traes
que tanto me subyugas
que produces en mi una dulce sensación
de efervescencia,
un lento aquietarse luego,
el mágico momento en que todo lo dominas,
lo lavas, lo purificas...
qué decirte...
no necesitas mis palabras,
ni mi gozo, ni mi risa,
no te percatas de mi,
ni de ellos, ni de nadie...
caes, sólo caes,
te deslizas, danzas, golpeteas,
todo como si siempre estuvieses ahí,
eternamente serena,
ocasionalmente furiosa,
imprevistamente suave,
sorpresivamente cantarina,
ligera, audaz, contundente,
recia, arrebatada, impasible,
soberbia, sencilla,
tímida, avasallante,
en oleadas, en el viento,
en la brisa, sobre los párpados,
entre los pétalos,
sobre las alas,
entre la arena,
en el seno profundo de la tierra,
fundiéndose una en los ríos y mares,
tú....siempre, 
yo.....esperándote...***

viernes, 6 de enero de 2012

Pulsiones.





Y era al influjo de la luna nueva
y pensé qué frágil era,
me detuve y me invadió el silencio
y ese silencio me llevó hacia vos.
Y fue al impulso de una pulsión nueva
arrebatadora fuerza de la vida
comprendí que todo es demasiado
y demasiado es inabarcable
y entonces me quedé con lo circundante
y observé que era floreciente
y a todo color se presentó la vida
y supe que ella siempre sale airosa
y tiene el donaire del danzante
siempre mágico, siempre etéreo
deslizar de alas en derredor del piso
piso que no alcanza, cielo que es pequeño
y era la luna, ella, su cara
las dos caras de la luna
y era luz, y era sombra
pero todo eso era la luna
y sentí el latido en mis sienes y 
apremió el pulso su conteo
supe que estaba viva
y celebré el descubrimiento una vez más...***



"luna que te cuelgas sobre las tinieblas de mi corazón...."

domingo, 18 de diciembre de 2011

Atemporal....

Aún no he partido
pero ya me he marchado de aquí
me esperan amaneceres
en otras ventanas
y aunque no me he ido 
siento que las chicharras del ibirá pitá
ya cantan su monótona canción 
para recibirme
los aguaciles llaman al viento
porque quieren darme la bienvenida
pero yo aún estoy aquí
no me he marchado
estoy y no estoy aquí
es como si una parte de mi 
se hubiese adelantado
y ahora abre los grandes ventanales
para que entre el sol
para que el sol ilumine
la amplia estancia
y los maderos tienen aromas
ancestrales, y hay flores 
en los canteros
y trinan sin cesar los pájaros
todo porque voy
todo porque voy
pero aún no me he ido...
y aquí está mi casa, mi ventana,
lo que amo
aunque allí también está lo que amo
porque siempre amo lo que me rodea
donde voy
y una parte de mi se extiende hacia el aguaribay
y otra parte se queda en el lapacho, el naranjo,
el jazmín mango, los jazmínes derramados en
flores pequeñas
y veo lo ruta, me espera la larga ruta
que atraviesa los pueblos,
los pueblos pequeños, esos...
tan pintorescos
pero que encierran historias, y
hay tristezas y también alegrías
porque así son los pueblos.
Y yo me quedo aún, me voy quedando
al mismo tiempo que me estoy marchando
porque siempre me cuesta dejar atrás algo
es como mi sombra
siempre está siguiéndome,
no me deja, no la olvido, me acompaña
pero me voy, me voy, porque debo irme,
porque este es el momento
porque hay instantes que definen
y es entrañable la despedida,
porque no es definitiva,
es un adiós leve, apenas esbozado,
es un adiós que lleva inscripto el regreso, 
aunque....quién sabe.... es posible...

Barajar...

abanico de incertidumbres

la partida....

remanso y espera

el regreso....


Texto: M.A.O
Fotos:  M.A.O  

jueves, 24 de noviembre de 2011

Si...

   Es un día soleado, soleadísimo.
   A lo lejos los teros en el campo.
   Recién, frente a la compu, alargué mis oídos (el izquierdo, más precisamente)...y escuché las ranas, las pequeñitas.
   ¡¿Ranas?! Si, las que anuncian lluvias, croaban -no las soñé- croaban en realidad. Aunque entre el sueño y la realidad hay una delgada capa...misteriosa.
   Pensé en lo mucho que adoro a los grillos, cantan por horas. Son expulsados de todas las casas. Ellos hacen caso omiso: se quedan igual.
   En el lapacho rosa andaban los picaflores -¡tan bellos! ¿quién no lo sería si sólo se alimentara del néctar de las flores?
   Es un prodigio. Al igual que el viento en las hojas. al igual que la sangre que se desliza por mis venas y las mariposas anaranjadas que se alimentan de las hojas del mburucuyá.
Veo verdes intensos.
Celeste pálido el cielo.
La tarde avanza. Y yo me quedo aquí. Y leo: "últimos descubrimientos científicos en las entrañas del Planeta. Los misterios encerrados en el corazón de la Tierra." 11 de septiembre de l983. Siglo XX.
Y pienso que si, que nací el siglo pasado y que aún no he leído en ninguna parte: "Los misterios encerrados en el corazón del hombre".
Gira la mariposa del color de las naranjas del árbol de la casa de mi hermano.
Suena el teléfono. Atiendo...nada importante.
Así y todo la tarde dejará de serlo.
Así también las ranas seguirán croando.




E.Monet.

Así, resulta inevitable pensarte.***


                                                   Texto: M.O

sábado, 5 de noviembre de 2011

Poemas varios...

Nostalgias.

Cascarita de naranja...qué sabor...qué aroma..
Ante mi se desliza la infancia;
los juegos compartidos, transpirando en la carrera,
rodillas raspadas y sangrantes.
Las tías llegando en el viejo tren.
Muñecas. Casitas. Los amigos.
El mimbre gigante que oficiaba de escenario
para mis sueños de cantante.
La astilla entre los dedos.
El llanto compulsivo.
Mi mejor amiga yéndose para siempre del pueblo natal.
Fue como morir un poco....un desgarro profundo, difícil de olvidar...
Las mariposas cruelmente encerradas en pos de la fantasía.
Los rosales. El tordillo. El hipódromo. Mi padre. La ville, sabor
de manzanas, perfume dulzón.
Mi hermano pequeño llorando.
Mi primer responsabilidad ajena.
La escuela. Guardapolvos blancos. Almidón en las tablas. 
Moño de cinta satinada. Pelo de seda. Jabón. 
Ríos y ríos de sueños y proyectos.
Cataratas mágicas, arroyuelos frescos, carcajadas limpias.
Radioteatros sobre los fardos olorosos de la alfalfa.
Reminiscencias del abuelo, trigo deschalado, alambrados tirantes, pañuelo al cuello.
La abuela: batón estampado de fondo azulino. Pañuelito en la cabeza...
era alta, tan alta mi abuela..! Los marlos. El moledor de maíz.
Las chapas rojas del galpón haciendo de pizarra crujiente.
La galería, los helechos, la nácar, tan fina...tan bella, prendiéndose etérea en la pared
pintada de cal blanca.
Jazmínez al norte. Naranjos al sur..Níspero en el centro del patio.Camelias. Cedrón.
 Niditos inalcanzables y prohibidos del picaflor.
Sigilo, mirar y mirar, nunca tocábamos un nido.
La cocina a leña. Los tientos tirados. Los gatos negros y grises.
Las ausencias presentes. La silla. El viejo sillón del abuelo. Los bancos largos,
pulcros, cepillados..
Navidad. Los pasteles de hojaldre y las tortas esponjosas.
Recuerdo que mi abuelo un día ya no pudo hablar.
Llovizna y gris. Larga y serpenteante caravana de autos. El velorio. El entierro. 
El adiós...
Y pasan los años. De nuevo la vida. 
¡La casa ahora tan grande y vacía! ¡tan antigua!
Recuerdos.
Recuerdos de infancia.
Azahares en el jardín.
Ese aroma....ese sabor...
cascarita áspera de naranja y mandarinas...
un pasillo de luz y otra vez estoy allí...***



Ecos.

Como marioneta sin hilos,
tirada en un rincón, olvidada.
Fijos los ojos en un objeto cualquiera...
los hombros caídos, palidez intensa,
un desgarro abismal surgiendo como agua de fuente.
Sinsentido.
Por qué. Por qué. Para qué...
¿Existirá acaso ese instante del reencuentro?
¿Cuándo?......es eterna la pregunta, es eterna la mirada
perdiéndose en un ángulo del salón.
Sabe que no.
No.
Pero necesita creerlo.***


Sala de espera.

Impersonal. Un cuadro allí, nada especial...
Sillones y sillas, tapiz de cuero.
Pintura clara en las paredes.
Escritorio. Papeles. Teléfonos.
Eficiencia. Prontitud. Recetas y...
A un lado del salón alguien hojea -nerviosamente-
una revista de actualidad (desactualizada).
Otro mira un punto fijo, tamborilea sus dedos sobre el
respaldo del asiento standard.
Todos, al entrar, lo hacen con rapidez, evitando ver a los demás.
Todos, al marcharse, miran por sobre el hombro y las cabezas del resto...
Piensan: "¡qué enfermos están!"

y se van sin saludar siquiera.*** 



Poemas: M.O




martes, 1 de noviembre de 2011

Constataciones...

      Mientras esperaba -inútilmente por otra parte- que se dignara pasar el cole que tomo en la avenida que pasa frente a mi barrio, espiaba detrás de unas enormes ramas a ver si se acercaba con su porte de cascajo  antiguo y su cartel con una mínima luz anunciando Loreto-Centro no pude evitar seguir pensando en lo que ya venía haciéndolo, desde el mismo momento en que traspuse la puerta de mi casa.....En mi cabeza daban vueltas y más vueltas varias ideas, aunque prioritariamente giraban alrededor del sentido o sinsentido de la existencia, de que si viene dado...que si se lo damos, que hay sentidos parciales, utópicos, engañadores, auténticos, si existe en realidad un por qué de existir y un para qué en la existencia...en fin, devaneos que poco tenían que ver con el oprobio evidente de seguir esperando un colectivo que acabaría por no pasar...

Peces en Temaikén.
   
       Cuando me percaté por fin de que el tiempo había pasado y del susodicho ni noticias comencé a caminar, primero con la idea de abordar otro, que pasa justo a  tres cuadras de aquí, pero.....coincidencias con el desatino de la espera, al ir llegando -o al menos bastante cerca- a la otra parada, el 4 de San Benito pasó como si nada, ignorando totalmente mi ofuscación por haber esperado en vano el otro y por perderlo ahora con tan escaso margen de tiempo y espacio por recorrer....mon dieu!!!! (dije cosas peores pero me abstengo de reproducirlas aquí)..en tanto miraba las copas altísimas de los álamos y oía la musiquita que hacen las hojas que bailotean en un pecíolo alado pensé que tenía que haber un sentido, una construcción de sentido, una aproximación, al menos un esbozo. Apuré el paso porque, decididamente, llegaría tardísimo a mi clase de danza.
      En una nueva casa de comidas vi un señor pelado y rubio arreglando una vieja heladera, mientras -de espalda a la puerta- una chica morena hacía algo que supuse sería de tipo culinario -acorde al lugar, claro-. Por la avenida  los autos, camionetas, camiones, motos y otros cuatro ruedas iban tan rápido que me pregunté al pasar a dónde irían, que si tiene caso ir tan rápido...que de todos modos llegaremos irremediablemente en el momento justo. Crucé las vías poniendo cuidado en el agujero que dejó una laja al desprenderse del puentecito. En el gym música altísima y aparatos a full, pensé si era un buen modo para desestresarse..en fin, cada quién con su cada cuál...los lapachos ahora verdes enteros, pasó el tiempo de la fronda rosa, amarilla o blanca, álamos plateados, un viejo roble que es guardián de la verdulería donde un par de muchachos olían a ajos, revolviendo en un cajón de madera. Al atravesar la vereda de la veterinaria recordé a Gilberta, a Midarha, a mi Sashita....todos mis queridos animalitos que pasaron por allí y ya no pudieron volver. Reflexioné acerca de la sapiencia de Néstor, el veterinario, su bonomía, su profesionalidad..otra casa de comidas -pensé que hoy no se cocina en muchas casas, o hay mucha gente sola que no se cocina y prefiere comprarla hecha o....qué hora sería? no uso reloj y no me gusta andar con el celular en la mano, es más, trato de ignorarlo, asi que supuse que habría pasado más de un cuarto de hora de la clase. Más y más rápido, mis piernas se alargaban, tenían alas...el supermercado chino, el Eco, una familia conversando en la vereda -qué sentido le darían ellos..- doblé a la derecha, justo para que quedaran en mi retina los rostros cansados de dos empleados ya a punto de cerrar el super. Antes el Parque Gazzano, el lago artificial, dos chicos vestidos de negro parados en el portal, unas rositas rococó enredadas en un tejido, un jazmín blanco con perfume etéreo, la casa de la chica que pasean en silla de ruedas y no sostiene bien su cabeza, la mueve a un lado, a otro, mira sin mirar, al menos me da esa sensación cada vez que la observo....se deja llevar, cuál será el sentido para ella...Fui afirmándome en la idea de que existen sentidos parciales, que se unen quizá en la totalidad de nuestro ser, por ejemplo para mi había un sentido en querer llegar a la clase de danza, apropiarme una vez más de ese espacio en un tiempo en el cual otras mujeres dejan la danza y yo me aferro a ella, la estrecho, giramos, nos elevamos, hacemos un contrapunto de zapateos, es mágica y me alza en su vuelo, me dejo llevar....pero, volviendo al presente aún no he llegado.      Tomo a la izquierda por una calleja de barrio, algunos transeúntes, un kiosco, en una casa alguien golpea las manos:"está Ludmila?"-dice- mientras una pequeñita de rulos morenos la mira a través de un alto portón enrejado. Dos chicas jóvenes pasan a mi lado, van de jean, no llevan bolsos. Un amplio ventanal deja ver el interior a través de unas cortinas blancas y transparentes, trabajadas con pequeñas florcitas, símil crochet. En la esquina el almacén antiguo, las ventanas altísimas, la vieja heladera marrón. Enfrente la casa silenciosa de la verja con ligustrinas y el jardin desprolijo. Al doblar nuevamente diviso a lo lejos un grupo de chicuelos jugando en la calle con una pelota....un hombre apostado en la verja mira los que pasan, supongo también a mi. Qué cerca estoy...y qué lejos de haber dilucidado si existe o no el sentido de la vida, si se lo damos, en qué consiste, si es diferente para cada uno....un pequeño almacén también vende comidas caseras.....por Dios! nadie cocina?...y lo digo yo que de cocinera.....puffff ni ahí!!!! ja, me río mientras lo pienso, recuerdo el librito de cocina vegetariana que me regalaron, mis recetas inventadas, los olores, los sabores....escucho el agua que corre en la calle caer vertiginosa por una boca de tormenta, presto atención....no es como el ruido de las cascadas, tiene el ritmo de la ciudad, atropellada, corre sin saber dónde, cae de bruces, no  canta, se queja....vuelvo a girar, ahora a la izquierda, me recibe una alfombra de copos algodonosos sobre el pastito corto de la placita, los palo borrachos sueltan sus semillas y no las dejan golpearse al tocar la tierra, por eso lo del algodón de los copos blancos. Una veredita entre gramilla me conduce al viejo salón comunitario. Afuera la moto de Dany, uno de nuestros compañeros de danza, el auto de la profe sobre el cordón de Antelo, el sonido de los tacos, la música....Abren la puerta -que habían cerrado con llave- entro y explico brevemente mi demora, me cambio, me uno al grupo. Ya no pienso en el probable sentido ....despliego mis alas y vuelo mientras giro al compás de cuatro tiempos...

                                                                                        Texto: M.O
                                                                                         Foto:  M.O 

sábado, 15 de octubre de 2011

Sintonía.

Ruidos. Estridencias.
Gentes que vienen, que van...
o quizá sólo están allí.
¿Cómo escapar de ese atolladero?
Arriba los edificios, el cableado,
las sombrías columnas.
Cielo grisáceo.
Percepción.
Aparecen ellas, etéreas, obscuras
y luminosas a un tiempo.
Dan un suave giro, otro, muchos más...
acompasadamente despliegan su coreografía perfecta.
Danzarinas de tenues revuelos. Torbellino de luz.
Abajo continúa la espera. Tedio. Bullicio.
Gira el rostro, se eleva. Cielo solo y gris.
Atardeció abrupto el microcentro.
Cerró el firmamento el negro cortinado.
El ballet de golondrinas desapareció en la noche...***


ballet y escenario...

telón y final....


POESÍA: M.O
DIBUJOS: M.O 

El siguiente texto está extractado del libro "MIGRACIONES DE LAS AVES" - CARLOS SELVA ANDRADE - EDITORIAL ALBATROS - EDICIÓN 1976

Para el Reino Animal la vida es movimiento. A tal punto el movimiento caracteriza a la vida y este moverse, en alguna etapa de la misma por lo menos, está tan íntimamente relacionado con la sobrevivencia, que puede decirse que los animales se mueven para buscar alimento o mejores condiciones de vida o, simplemente, como una manera de manifestarse. Empero no todos los movimientos son del mismo tipo(...) Unos son desplazamientos. Otros, traslados e invasiones. Pero no exactamente migraciones.  Las migraciones se caracterizan por ser desplazamientos periódicos que se relacionan con ciertos ciclos de la vida de los animales y que los hacen trasladarse desde los lugares donde se reproducen hacia otros más o menos lejanos donde pasan el receso sexual y al cual dejan en cuanto se manifiesta en ellos la necesidad de reproducirse, para lo cual retornan al lugar de origen. (...) en ningún grupo animal las migraciones están tan extendidas como entre las aves.

El gran misterio.
Desde épocas remotas el hombre se sintió intrigada por la aparición y desaparición de los pájaros en el paisaje. ¿Qué ocurría con la bandada que, hasta el día anterior rebullía entre las ramas o se lanzaba a través de los campos cantando las alegrías de la vida libre a pleno sol?  Los pájaros fueron, en verdad, el primer calendario -un calendario viviente- de nuestros remotos antepasados. ¿Dónde, entonces, irían los pájaros, si iban a alguna parte? ¿Serían capaces de volar días y días sobre montañas, desiertos y ríos? No se los creía capaces de tan portentosas hazañas. No obstante, en las grandes civilizaciones, algunos espíritus intuyeron algo del gran misterio. Aristóteles, no dudó de que las grullas emigraban todos los años hacia alguna lejana región de la que luego retornaban. Pero no contempló con el mismo amplio criterio los movimientos estacionales de las pequeñas avecillas(...)El naturalista Plinio recogió la peregrina idea, popular en la Roma de sus días, de que las golondrinas invernan en las chacras, transformadas en ranas. Fueron necesarios siglos de observaciones pacientes, hubo que crear métodos, acumular cantidades fabulosas de datos, realizar trabajos ímprobos para esclarecer algunos aspectos de las migraciones de los pájaros.  El método hasta ahora en vigencia es relativamente simple y se basa sobre todo en la observación atenta de las aves migratorias.


Interrogantes y respuestas.
¿Por qué emigran las aves? ¿A qué se debe que algunas especies realicen verdaderas hazañas sobrevolando mares, desiertos y montañas y otras permanezcan todo el año en la misma región, aún cuando ésta presente las más rigurosas condiciones? En general se puede decir que las aves migran y han hecho de las migraciones un hábito casi constante, fundamentalmente para disfrutar de mejores condiciones de vida.

La orientación.

¿Cómo encuentran las aves su camino a través de miles de kilómetros, volando algunas a grandes alturas? ¿Qué factor encauza los movimientos del ave en una dirección particular<' ¿Cómo controlan la dirección de sus vuelos hacia remotos destinos que para cada especie suelen ser siempre los mismos? La mayoría de los interrogantes han quedado sin respuesta. Sin embargo hay muchas hipótesis al respecto.

La gran aventura.

Es inolvidable, en los días del otoño, en la campiña argentina, ver a lo lejos las grandes aves de paso que vuelan en grupos disciplinados que baten acompasadamente las alas y con el pico orientado hacia una dirección  inmutable. Días y días se observa este pasar incesante, a lo lejos, de las aves que parecen (o dan la sensación) de que flotaran en la fina atmósfera de los cielos otoñales, tan luminosos en estas latitudes. Quien se ha detenido a observar estos pasajes nunca ya podrá olvidar el grandioso y melancólico espectáculo. Es impresionante en las noches de luna encontrarse en un paraje donde pasan las bandadas que vuelan de noche.  Se observan en el cielo, contra la luna, esos movedizos puntos distantes y se oyen las voces incesantes de los viajeros que se llaman para mantenerse unidos mientras avanzan hacia sus destinos.

Los peligros.

El camino de la gran aventura está sembrado de peligros. Las migraciones posiblemente robustezcan a la especie como tal en base a la reproducción únicamente de los más aptos para salir airosos de esos dos viajes anuales que comienza, para muchas especies, casi al abandonar el ave su nido y en el momento de valerse por sí misma.  (...) Son muchos los obstáculos que acechan a las aves viajeras en sus largos recorridos estacionales. Muchas veces resultan insalvables...sin embargo nada detiene al ave. Cuando llega el momento de la migración se lanzará al espacio como empujada por un impulso irresistible. Muchos de los viajeros quedarán en el camino, quizás se produzcan catástrofes terribles. Pero la especie, como tal, se salva, se rehace y sigue su destino empecinadamente y a pesar de todo.


Tengamos en cuenta el esfuerzo, los peligros, los prodigios que dan un tono heroico a estas aves que pueden vivir, mediante la ventaja que les da el tener alas, en un continuo verano. Y tengámoslo en cuenta para admirarlas y protegerlas. Las aves migratorias que no reconocen las fronteras artificiales trazadas por el hombre ni las que interpone la naturaleza, son patrimonio del universo y todos deben (deberíamos) respetar su azarosa existencia.*

       Pájaros y poesía vuelan juntos, en una danza infinita, a través de todos los tiempos.....  M.O




     
                                                    
melancolía y...
libertad...

domingo, 2 de octubre de 2011

Destino...

reinicio.
nostalgia..


I. LA LÁMPARA EN LA TIERRA.
recuerdos...
resistencia..

* Vegetaciones.


                            A las tierras sin nombres y 
  sin números
  bajaba el viento desde otros dominios,
  traía la lluvia hilos celestes,
  y el dios de los altares impregnados
  devolvía las flores y las vidas.



  En la fertilidad crecía el tiempo.
  
             El jacarandá elevaba espuma
             hecha de resplandores transmarinos,
la araucaria de lanzas erizadas
era la magnitud contra la nieve,
el primordial árbol caoba 
desde su copa destilaba sangre,
y al Sur de los alerces,
el árbol  trueno, el árbol rojo,
el árbol de la espina, el árbol madre,
el ceibo bermellón, el árbol caucho,
eran volumen terrenal, sonido,
eran territoriales existencias.
Un nuevo aroma propagado
llenaba, por los intersticios
de la tierra, las respiraciones 
convertidas en humo y fragancia:
el tabaco silvestre alzaba
su rosal de aire imaginario.
Como una lanza terminada en fuego
apareció el maíz, y su estatura
se desgranó y nació de nuevo,
diseminó su harina, tuvo
muertos bajo sus raíces,
y, luego, en su cuna, miró 
crecer los dioses vegetales.
Arruga y extensión diseminaba
la semilla del viento
sobre las plumas de la cordillera,
espesa luz de germen y pezones,
aurora ciega amamantada
por los ungüentos terrenales
de la implacable latitud lluviosa,
de las cerradas noches manantiales,
de las cisternas matutinas.
Y aún en las llanuras
como láminas de planeta,
bajo un fresco pueblo de estrellas,
rey de la hierba, el ombú detenía
el aire libre, el vuelo rumoroso
y montaba la pampa sujetándola
con su ramal de riendas y raíces.


América arboleda,
zarza salvaje entre los mares,
de polo a polo balanceabas,
tesoro verde, tu espesura.
Germinaba la noche
en ciudades de cáscaras sagradas, en sonoras maderas
extensas hojas que cubrían
la piedra germina, los nacimientos.
Útero verde, americana
sabana seminal, bodega espesa,
una rama nació, como una isla,
una hoja fue forma de la espada,
un flor fue relámpago y medusa,
un racimo redondeó su resumen,
una raíz descendió a las tinieblas.





                                        PABLO NERUDA, CANTO GENERAL I 
                              EDITORIAL LOSADA S.A.    EDIC. 1982







plenitud..


convivencia..


extrañezas.

Comparto estos versos de uno de mis poetas predilectos y les dejo algunas de mis fotografías.
                                                         
                                                          M.O