Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...
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domingo, 20 de mayo de 2012

Humo fragante...

Los círculos en el agua, los círculos en la masa de torta
que he batido con empeño...he arrojado una hoja ocre,
no hubo círculos, sólo un rumor, casi imperceptible.
Los vidrios dejan ver un tarde gris, brumosa; 
suenan canciones en la radio.
La tijera, el mantel, la aguja, el mate, mi reflejo 
en la puerta caoba del aparador.
Yo la vi, era ella, ella con su rostro tan particular,
con su expresión de no asombro, su no sonrisa.
Ella ya no está, se fue primera, se fue para siempre,
al menos se fue por el tiempo que desconozco,
por toda la vida que me espera y nos espera a los demás...
esos, los que fuimos, los que vamos hoy por caminos tan disímiles,
diferentes ventanales, coches, vestuarios, ideas, amores...
y alguna vez todos estuvimos de cara al pizarrón,
soñando el futuro, armando andamios de distancias,
mirándonos, creciendo...
Y el tiempo, ese misterio, las voces, recuerdos.
Gira que gira, vertiginoso, y no alcanzan los segundos
para captar el todo. Fragmentos deshilados se caen
en el laberinto de mi mente.
Todos están allí, donde los olvidé un día.
No hay nadie ya. Todos se han marchado.
Un febril gusanito se convierte en seda.
Los rayos del sol -que no son rayos- caen en picada
desde el atardecer a la noche.
El mundo se mece en un ensueño ausente.
Por las calles frías transitan los vivos.
En una esquina roja y azul alguien otea dentro de un conteiner.
Una espiga retorcida yace debajo de un auto.
Miles de ojos rectangulares miran sin ver.
Luces de dimanche. Focos de neón.
Una canilla dejó caer su catarata translúcida,
corría el agua como desesperada.
En otro lugar alguien miró el cielo suplicando,
ni una gota, suelo reseco, plegarias en eco.
Sus ojos se quebraron de tanta espera.
Una melodía envolvió el tic-tac del reloj.
Alguien preguntó, alguien lloró, alguien se aferró al silencio.
La cámara digital, fotografías, espectros.
El estuche de los anteojos negros, el cuaderno de tapas rojas,
el diminuto monedero a cuadros.
Un lápiz de color verde, una vincha de terciopelo marrón.
Cajita de fósforos de cabecitas color obispo.
El cura del pueblo besó su anillo. El incienso quedó allí,
nunca se fue del todo, los vitraux refractaron la luz en líneas oblícuas.
Mi fe...quedó allí, entre los bancos largos de la vieja iglesia,
con el guardapolvo almidonado, cayó sobre los peldaños
de la puerta principal,
justo cuando estallaban las flores blancas y
un coro de ángeles me decía adiós.
Por las diagonales de la plaza avanzan fantasmas
de medias tres-cuarto, la bandera bicolor los aúna,
discursos eternos,chocolate en taza, plátanos dorados.
Me siento junto al tajamar mientras se aleja despacio la tarde.
Ondas pequeñitas dibujan sonrisas en el agua.
Detrás de la arboleda me esperan la mesa larga, la cocina a leña,
mi adolescencia, los augustos retratos de mis abuelos...


Silencio. Hago silencio.
Miro. Veo. Bajo la yema de mis dedos se desplazan
las letras del blanco teclado de mi computadora.
Vengo de un largo viaje.
House between the trees. GEORGES SEURAT.


TEXTO: M.A.O
Estoy aquí. ***

domingo, 15 de abril de 2012

Perlas ambarinas. Ocre...



Tapiz, pastizales,rosa, blanco
y abreviaba la luna su paso por mi cielo...
Alguien pasaba, otros no lo hicieron,
algunos pisaron antes el suelo que ahora
mi huella marca.
El roce, el suspiro, la mirada que busca,
el sesgo que aventura,
pasajeras, las nubes no buscan, ni encuentran.
Era la brisa, esa viajera, y yo creí
que su caricia era sólo mía, sólo por creerlo,
no por apropiarme, no por poseerla.
Trinos. Gritos. Campanadas  de un son 
en las mañanas de domingo.
Y era la incertidumbre horadándolo todo. 
Gris más gris. Herrumbre.
En los costados del camino derramábanse 
las gráciles danzarinas de los altos y espigados álamos.
Camiones veloces. 
Automóviles veloces.
Veloces motonetas.
Y detuvo el dolor todos los instantes.
Sólo se manifestó, así, plenamente.
Y desaparecieron de repente los pájaros del cielo.
Sin gritos.
Sin preguntas.
Sólo y tan sólo eso: dolor.
Un universo en sí mismo.
Un por qué sin respuesta.
Lacerante y certero.
Inesperado.-

JUAN LOBILLO CORBACHO. Mirando el campanario.

Texto: M.A.O

jueves, 22 de marzo de 2012

Papillón.

    En medio de la vorágine cotidiana no siempre es posible visualizar lo esencial...muchas veces la vida se escurre por las rendijas y el sufrimiento ajeno se ve como lejano, si es que se ve.

¿Hay tiempo para detenerse en las cosas pequeñas? ¿existe ese instante en el cual cualquier expresión de vida en peligro nos obliga  a actuar sin retaceos, sin pensarlo?

Era la premura de la avanzada mañana,
millones de partículas pululando en el aire,
ruidos, ruidos sonoros, ruidos ensordecedores.

Uno a uno, todos juntos, todos solos.
Asfalto sin brillo, casonas antiguas.
Aceras angostas, papeles tirados.

Arriba, balcones...sin flores.
Murmullos, bocinas, gente 
que pasa, que habla, que no mira.

Una mancha de color, sólo eso,
pero había vida, era evidente.
Desafiar la inercia inclinando el torso.
Estirar la mano, sentir el latido
profundo del desamparo.

La plaza. Los canteros llenos de bonitas flores.
Ordenados bordes. Crestas de gallo.
Extrañeza de flor ante el contacto suave.
¿Que si tenías un ala averiada...? quizá...
¡estabas tan frágil en medio de la nada!

Efímera, tan corta tu vida, un suspiro.
Sólo fui artífice posponiendo tu muerte.
Ninguna mariposa debe morir en la acera.
Hay un pétalo esperando, una cripta fragante...

Lo que fue hecho para el vuelo 
debe expirar en el aire. Debe ser exhalación
su último respiro...

Por eso te he dejado allí, entre corolas,
para creer que la brisa 
escribió tu epitafio.***


PAUL PEEL. Las mariposas.
Textos: M.A.O

lunes, 20 de febrero de 2012

PLUIE...

Amo la lluvia, se que es redundante decirlo y afirmarlo una y otra vez...pero la amo.
Soy feliz cuando llueve, siento que todo el mundo está ahí, al alcance de mis ojos y de mis manos, me aquieto en mi refugio, agudizo los sentidos, escucho, huelo, toco, percibo...y es porque ella ha comenzado.

Lluvia...
qué tienes, quién eres, qué traes
que tanto me subyugas
que produces en mi una dulce sensación
de efervescencia,
un lento aquietarse luego,
el mágico momento en que todo lo dominas,
lo lavas, lo purificas...
qué decirte...
no necesitas mis palabras,
ni mi gozo, ni mi risa,
no te percatas de mi,
ni de ellos, ni de nadie...
caes, sólo caes,
te deslizas, danzas, golpeteas,
todo como si siempre estuvieses ahí,
eternamente serena,
ocasionalmente furiosa,
imprevistamente suave,
sorpresivamente cantarina,
ligera, audaz, contundente,
recia, arrebatada, impasible,
soberbia, sencilla,
tímida, avasallante,
en oleadas, en el viento,
en la brisa, sobre los párpados,
entre los pétalos,
sobre las alas,
entre la arena,
en el seno profundo de la tierra,
fundiéndose una en los ríos y mares,
tú....siempre, 
yo.....esperándote...***

jueves, 2 de febrero de 2012

QUIETUD.

Un angustioso peso en la espalda,
aguijoneo constante,
algo que oprime sin descanso,
sensación de vacío vertiginoso.

Gris. Todo es gris.

Se esfumaron todos los colores.
Las estrellas transnocharon desatinos.
Hubo miradas perdiéndose en 
medio de los tiempos.
Quebradas las alas murieron los sueños.


Hoy algo ha muerto.
Alguien se ha ido.
Una mano dibujó un adiós hermético.
¿Para qué rogar?
¿Cuál sería el sentido?

Alguien dejó caer un llanto silencioso.
Alguien agito sus puños hacia el cielo.
Alguien cayó de bruces, inesperado.

La noche constelada y fría
fue testigo...
Ninguna palabra, ningún gesto,
sólo unos ojos perdiéndose...
al infinito.***    


                                  Poema: M.A.O
Solo..

prolongado...

mutismo.


Fotos: web

domingo, 29 de enero de 2012

Cíclico...

Iba un caracol.
Se deslizaba, lento.
Tras de él quedaba su huella.
La huella anunciaba:
por aquí pasó un caracol.

Un ave del río
bajó en la playa.
En la playa estaban
sus diminutas huellas.
La arena dibujaba
el paso del pájaro
en la orilla del agua.

El zorro colorado
se perdió en el monte.
En el sendero cerrado
se marcaron sus patas.
En el umbrío malezal
quedó su paso marcado.

Marcha el hombre.
Va solo.
En la tierra reseca
quedó grabado su pie.
Por allí ha pasado
un hombre.
Un hombre dejó su huella.

Vino el viento.
Vino el agua.
Vino el paso del tiempo.

Todo fue borrado.

Detrás venían:
otro caracol,
otro pájaro,
otro zorro,
otro hombre.


"Tamborero"-1950- GASPAR MARIO CRUZ. Escultor dominicano, nacido en
San Francisco de Macorís, 1929.







Poesía: M.A.O
Todo volvió a comenzar.***




sábado, 21 de enero de 2012

Brevedad.

Ese cosquilleo leve, apenas perceptible
la sensación cierta del vacío
un pie que se desliza, se arrastra, se despeña
y hay una vorágine en catarata
de sonidos e imágenes...
es tan breve la estancia, tan efímera
y pensar que algunas veces 
se confunde con lo interminable,
con lo contínuo, con lo eterno...
¡cuánta necedad!
y caen sin aviso los más altos pedestales
y sollozan sin tregua los desheredados
hay estupor en un sinfín infinito de miradas
han muerto las respuestas
todo es frágil...
giran mis ojos, giran mis manos,
buscan asir lo inasible, prenderse al peñasco
sangran las olas justo cuando el sol las hiere con sus rayos
brota la luz entre las piedras 
salpican el abismo los ecos y las voces
caen sin ruido todas las palabras
y un instante solo, como de nieve,
retiene por siempre






la penúltima mirada.***






                                               poema: M.A.O
                                               fotos: PEDRO LUIS RAOTA -fotógrafo chaqueño de amplia trayectoria, argentino.-

lunes, 16 de enero de 2012

Lejanos.

¿Cómo es el abismo del que no me dices nada?
Intento bucear en él....pero no alcanzo.
No tengo brazos, no alcanzan mis manos..
te llamo, aúllo todos los nombres, rescato imágenes perdidas..
aunque quiero no estoy segura de quererlo,
me aferro a la orilla, te nombro, 
ya no es tan fuerte mi voz,parece sólo un murmullo.
Siento que caes, ya no te aferras,
tampoco te tiendo mis dedos, ya no tiemblan.
Has decidido dar pinceladas negras de olvido.
He decidido dar pinceladas verdes, de esperanza.
Una copa se triza, otra se levanta. 
Hay un sendero infinito, demasiado largo, estrecho.
Ya no hay luces. Se apagaron.
Vuelo en un viento huracanado.
Ya no vuelas.
Exhausto.***

viernes, 6 de enero de 2012

Pulsiones.





Y era al influjo de la luna nueva
y pensé qué frágil era,
me detuve y me invadió el silencio
y ese silencio me llevó hacia vos.
Y fue al impulso de una pulsión nueva
arrebatadora fuerza de la vida
comprendí que todo es demasiado
y demasiado es inabarcable
y entonces me quedé con lo circundante
y observé que era floreciente
y a todo color se presentó la vida
y supe que ella siempre sale airosa
y tiene el donaire del danzante
siempre mágico, siempre etéreo
deslizar de alas en derredor del piso
piso que no alcanza, cielo que es pequeño
y era la luna, ella, su cara
las dos caras de la luna
y era luz, y era sombra
pero todo eso era la luna
y sentí el latido en mis sienes y 
apremió el pulso su conteo
supe que estaba viva
y celebré el descubrimiento una vez más...***



"luna que te cuelgas sobre las tinieblas de mi corazón...."

martes, 13 de diciembre de 2011

Esas voces que andan en mi....

Tu voz, voz de aire, de sal, de distancias
era tu voz y me decía cosas
cosas extrañas que yo no comprendía
hasta que el viento las tradujo.
Y el viento entonces dejó que el sol pasara
y el sol quiso iluminarlo todo
pero hubo nubes y la luz tuvo sombras
y en mi alma había luces y sombras.
Pensé en el misterio de lo que se intuye.
Hilvané ráfagas intensas
e hice filigranas de suave brisa.
Me fui alejando de mi, me fui tan lejos
y en todas partes el viento
me susurraba las mismas cosas.
Al viento le dije que no se marchara
pero él no escuchó lo que le decía
corrí tras él, nunca pude alcanzarlo.
Me senté en la orilla, en la última orilla
entonces el río se transformó en palabras
me dijo que el mar quería contarme historias
y me fui hasta el mar 
y allí estaba el viento
pero el viento no quería escucharme
sólo quiso llevar mi voz,
lejos....muy lejos.***
                                                    Texto: M.A.O
                                                    Video: M.A.O



domingo, 11 de diciembre de 2011

PIEL DE DURAZNOS....

Era tan suave la piel de los duraznos,
su sabor...
y otros sabores que llegan, lentamente,
como en la bruma.
Hay días largos, tan largos como noches del
invierno;
algunas veces el tiempo se detiene,
es tiempo de solazarse en el refugio,
de no preguntar,
de sólo quedarse.
La carga no es tal mientras no nos pesa,
pero hay instantes...qué peso tan aplastante, la sensación de impotencia,
angustia,
algo que no fluye
y a sabiendas alguien se hace cargo..
pero no basta, no, no basta
porque la piedra es contundente
tiene aristas imposibles
no escucha,
¿para qué hablarle?
aunque tal vez debiera...
y tal vez me escucharía
pero es tan suave la piel de los duraznos, 
su color, su aroma,
entonces me adormezco,
me hundo en el sopor como de siesta veraniega.
Y por hoy no espero,
y por hoy no ruego,
y por hoy estoy sola conmigo.***




Civilización. 1938. RAQUEL FORNER. Pintora argentina.


                            Texto: M.A.O

jueves, 1 de diciembre de 2011

Poema y pintura.

HAPPY NEW YEAR.

Mirá, no pido mucho,
solamente tu mano, tenerla
como un sapito que duerme asi contento.
Necesito esa puerta que me dabas
para entrar a tu mundo, ese trocito
de azúcar verde, de redondo alegre.
¿No me prestas tu mano en esta noche
de fin de año de lechuzas roncas?
No puedes, por razones técnicas. Entonces
 la tramo en el aire, urdiendo cada dedo,
el durazno sedoso de la palma
y el dorso, ese país de azules árboles.
Así la tomo y la sostengo, como 
si de ello dependiera 
muchísimo del mundo,
la sucesión de las cuatro estaciones,
el canto de los gallos, el amor de los hombres.



ANTONIO BERNI - "Juanito Laguna remontando su barrilete".-
                                                                        


Poema de Julio Cortázar, escrito un 31 de diciembre de 1951 -o expuesto a otros ojos, quizá....- en el libro SALVO EL CREPÚSCULO, Editado por ALFAGUARA - 2004

sábado, 5 de noviembre de 2011

Poemas varios...

Nostalgias.

Cascarita de naranja...qué sabor...qué aroma..
Ante mi se desliza la infancia;
los juegos compartidos, transpirando en la carrera,
rodillas raspadas y sangrantes.
Las tías llegando en el viejo tren.
Muñecas. Casitas. Los amigos.
El mimbre gigante que oficiaba de escenario
para mis sueños de cantante.
La astilla entre los dedos.
El llanto compulsivo.
Mi mejor amiga yéndose para siempre del pueblo natal.
Fue como morir un poco....un desgarro profundo, difícil de olvidar...
Las mariposas cruelmente encerradas en pos de la fantasía.
Los rosales. El tordillo. El hipódromo. Mi padre. La ville, sabor
de manzanas, perfume dulzón.
Mi hermano pequeño llorando.
Mi primer responsabilidad ajena.
La escuela. Guardapolvos blancos. Almidón en las tablas. 
Moño de cinta satinada. Pelo de seda. Jabón. 
Ríos y ríos de sueños y proyectos.
Cataratas mágicas, arroyuelos frescos, carcajadas limpias.
Radioteatros sobre los fardos olorosos de la alfalfa.
Reminiscencias del abuelo, trigo deschalado, alambrados tirantes, pañuelo al cuello.
La abuela: batón estampado de fondo azulino. Pañuelito en la cabeza...
era alta, tan alta mi abuela..! Los marlos. El moledor de maíz.
Las chapas rojas del galpón haciendo de pizarra crujiente.
La galería, los helechos, la nácar, tan fina...tan bella, prendiéndose etérea en la pared
pintada de cal blanca.
Jazmínez al norte. Naranjos al sur..Níspero en el centro del patio.Camelias. Cedrón.
 Niditos inalcanzables y prohibidos del picaflor.
Sigilo, mirar y mirar, nunca tocábamos un nido.
La cocina a leña. Los tientos tirados. Los gatos negros y grises.
Las ausencias presentes. La silla. El viejo sillón del abuelo. Los bancos largos,
pulcros, cepillados..
Navidad. Los pasteles de hojaldre y las tortas esponjosas.
Recuerdo que mi abuelo un día ya no pudo hablar.
Llovizna y gris. Larga y serpenteante caravana de autos. El velorio. El entierro. 
El adiós...
Y pasan los años. De nuevo la vida. 
¡La casa ahora tan grande y vacía! ¡tan antigua!
Recuerdos.
Recuerdos de infancia.
Azahares en el jardín.
Ese aroma....ese sabor...
cascarita áspera de naranja y mandarinas...
un pasillo de luz y otra vez estoy allí...***



Ecos.

Como marioneta sin hilos,
tirada en un rincón, olvidada.
Fijos los ojos en un objeto cualquiera...
los hombros caídos, palidez intensa,
un desgarro abismal surgiendo como agua de fuente.
Sinsentido.
Por qué. Por qué. Para qué...
¿Existirá acaso ese instante del reencuentro?
¿Cuándo?......es eterna la pregunta, es eterna la mirada
perdiéndose en un ángulo del salón.
Sabe que no.
No.
Pero necesita creerlo.***


Sala de espera.

Impersonal. Un cuadro allí, nada especial...
Sillones y sillas, tapiz de cuero.
Pintura clara en las paredes.
Escritorio. Papeles. Teléfonos.
Eficiencia. Prontitud. Recetas y...
A un lado del salón alguien hojea -nerviosamente-
una revista de actualidad (desactualizada).
Otro mira un punto fijo, tamborilea sus dedos sobre el
respaldo del asiento standard.
Todos, al entrar, lo hacen con rapidez, evitando ver a los demás.
Todos, al marcharse, miran por sobre el hombro y las cabezas del resto...
Piensan: "¡qué enfermos están!"

y se van sin saludar siquiera.*** 



Poemas: M.O




sábado, 15 de octubre de 2011

Sintonía.

Ruidos. Estridencias.
Gentes que vienen, que van...
o quizá sólo están allí.
¿Cómo escapar de ese atolladero?
Arriba los edificios, el cableado,
las sombrías columnas.
Cielo grisáceo.
Percepción.
Aparecen ellas, etéreas, obscuras
y luminosas a un tiempo.
Dan un suave giro, otro, muchos más...
acompasadamente despliegan su coreografía perfecta.
Danzarinas de tenues revuelos. Torbellino de luz.
Abajo continúa la espera. Tedio. Bullicio.
Gira el rostro, se eleva. Cielo solo y gris.
Atardeció abrupto el microcentro.
Cerró el firmamento el negro cortinado.
El ballet de golondrinas desapareció en la noche...***


ballet y escenario...

telón y final....


POESÍA: M.O
DIBUJOS: M.O 

El siguiente texto está extractado del libro "MIGRACIONES DE LAS AVES" - CARLOS SELVA ANDRADE - EDITORIAL ALBATROS - EDICIÓN 1976

Para el Reino Animal la vida es movimiento. A tal punto el movimiento caracteriza a la vida y este moverse, en alguna etapa de la misma por lo menos, está tan íntimamente relacionado con la sobrevivencia, que puede decirse que los animales se mueven para buscar alimento o mejores condiciones de vida o, simplemente, como una manera de manifestarse. Empero no todos los movimientos son del mismo tipo(...) Unos son desplazamientos. Otros, traslados e invasiones. Pero no exactamente migraciones.  Las migraciones se caracterizan por ser desplazamientos periódicos que se relacionan con ciertos ciclos de la vida de los animales y que los hacen trasladarse desde los lugares donde se reproducen hacia otros más o menos lejanos donde pasan el receso sexual y al cual dejan en cuanto se manifiesta en ellos la necesidad de reproducirse, para lo cual retornan al lugar de origen. (...) en ningún grupo animal las migraciones están tan extendidas como entre las aves.

El gran misterio.
Desde épocas remotas el hombre se sintió intrigada por la aparición y desaparición de los pájaros en el paisaje. ¿Qué ocurría con la bandada que, hasta el día anterior rebullía entre las ramas o se lanzaba a través de los campos cantando las alegrías de la vida libre a pleno sol?  Los pájaros fueron, en verdad, el primer calendario -un calendario viviente- de nuestros remotos antepasados. ¿Dónde, entonces, irían los pájaros, si iban a alguna parte? ¿Serían capaces de volar días y días sobre montañas, desiertos y ríos? No se los creía capaces de tan portentosas hazañas. No obstante, en las grandes civilizaciones, algunos espíritus intuyeron algo del gran misterio. Aristóteles, no dudó de que las grullas emigraban todos los años hacia alguna lejana región de la que luego retornaban. Pero no contempló con el mismo amplio criterio los movimientos estacionales de las pequeñas avecillas(...)El naturalista Plinio recogió la peregrina idea, popular en la Roma de sus días, de que las golondrinas invernan en las chacras, transformadas en ranas. Fueron necesarios siglos de observaciones pacientes, hubo que crear métodos, acumular cantidades fabulosas de datos, realizar trabajos ímprobos para esclarecer algunos aspectos de las migraciones de los pájaros.  El método hasta ahora en vigencia es relativamente simple y se basa sobre todo en la observación atenta de las aves migratorias.


Interrogantes y respuestas.
¿Por qué emigran las aves? ¿A qué se debe que algunas especies realicen verdaderas hazañas sobrevolando mares, desiertos y montañas y otras permanezcan todo el año en la misma región, aún cuando ésta presente las más rigurosas condiciones? En general se puede decir que las aves migran y han hecho de las migraciones un hábito casi constante, fundamentalmente para disfrutar de mejores condiciones de vida.

La orientación.

¿Cómo encuentran las aves su camino a través de miles de kilómetros, volando algunas a grandes alturas? ¿Qué factor encauza los movimientos del ave en una dirección particular<' ¿Cómo controlan la dirección de sus vuelos hacia remotos destinos que para cada especie suelen ser siempre los mismos? La mayoría de los interrogantes han quedado sin respuesta. Sin embargo hay muchas hipótesis al respecto.

La gran aventura.

Es inolvidable, en los días del otoño, en la campiña argentina, ver a lo lejos las grandes aves de paso que vuelan en grupos disciplinados que baten acompasadamente las alas y con el pico orientado hacia una dirección  inmutable. Días y días se observa este pasar incesante, a lo lejos, de las aves que parecen (o dan la sensación) de que flotaran en la fina atmósfera de los cielos otoñales, tan luminosos en estas latitudes. Quien se ha detenido a observar estos pasajes nunca ya podrá olvidar el grandioso y melancólico espectáculo. Es impresionante en las noches de luna encontrarse en un paraje donde pasan las bandadas que vuelan de noche.  Se observan en el cielo, contra la luna, esos movedizos puntos distantes y se oyen las voces incesantes de los viajeros que se llaman para mantenerse unidos mientras avanzan hacia sus destinos.

Los peligros.

El camino de la gran aventura está sembrado de peligros. Las migraciones posiblemente robustezcan a la especie como tal en base a la reproducción únicamente de los más aptos para salir airosos de esos dos viajes anuales que comienza, para muchas especies, casi al abandonar el ave su nido y en el momento de valerse por sí misma.  (...) Son muchos los obstáculos que acechan a las aves viajeras en sus largos recorridos estacionales. Muchas veces resultan insalvables...sin embargo nada detiene al ave. Cuando llega el momento de la migración se lanzará al espacio como empujada por un impulso irresistible. Muchos de los viajeros quedarán en el camino, quizás se produzcan catástrofes terribles. Pero la especie, como tal, se salva, se rehace y sigue su destino empecinadamente y a pesar de todo.


Tengamos en cuenta el esfuerzo, los peligros, los prodigios que dan un tono heroico a estas aves que pueden vivir, mediante la ventaja que les da el tener alas, en un continuo verano. Y tengámoslo en cuenta para admirarlas y protegerlas. Las aves migratorias que no reconocen las fronteras artificiales trazadas por el hombre ni las que interpone la naturaleza, son patrimonio del universo y todos deben (deberíamos) respetar su azarosa existencia.*

       Pájaros y poesía vuelan juntos, en una danza infinita, a través de todos los tiempos.....  M.O




     
                                                    
melancolía y...
libertad...

domingo, 2 de octubre de 2011

Destino...

reinicio.
nostalgia..


I. LA LÁMPARA EN LA TIERRA.
recuerdos...
resistencia..

* Vegetaciones.


                            A las tierras sin nombres y 
  sin números
  bajaba el viento desde otros dominios,
  traía la lluvia hilos celestes,
  y el dios de los altares impregnados
  devolvía las flores y las vidas.



  En la fertilidad crecía el tiempo.
  
             El jacarandá elevaba espuma
             hecha de resplandores transmarinos,
la araucaria de lanzas erizadas
era la magnitud contra la nieve,
el primordial árbol caoba 
desde su copa destilaba sangre,
y al Sur de los alerces,
el árbol  trueno, el árbol rojo,
el árbol de la espina, el árbol madre,
el ceibo bermellón, el árbol caucho,
eran volumen terrenal, sonido,
eran territoriales existencias.
Un nuevo aroma propagado
llenaba, por los intersticios
de la tierra, las respiraciones 
convertidas en humo y fragancia:
el tabaco silvestre alzaba
su rosal de aire imaginario.
Como una lanza terminada en fuego
apareció el maíz, y su estatura
se desgranó y nació de nuevo,
diseminó su harina, tuvo
muertos bajo sus raíces,
y, luego, en su cuna, miró 
crecer los dioses vegetales.
Arruga y extensión diseminaba
la semilla del viento
sobre las plumas de la cordillera,
espesa luz de germen y pezones,
aurora ciega amamantada
por los ungüentos terrenales
de la implacable latitud lluviosa,
de las cerradas noches manantiales,
de las cisternas matutinas.
Y aún en las llanuras
como láminas de planeta,
bajo un fresco pueblo de estrellas,
rey de la hierba, el ombú detenía
el aire libre, el vuelo rumoroso
y montaba la pampa sujetándola
con su ramal de riendas y raíces.


América arboleda,
zarza salvaje entre los mares,
de polo a polo balanceabas,
tesoro verde, tu espesura.
Germinaba la noche
en ciudades de cáscaras sagradas, en sonoras maderas
extensas hojas que cubrían
la piedra germina, los nacimientos.
Útero verde, americana
sabana seminal, bodega espesa,
una rama nació, como una isla,
una hoja fue forma de la espada,
un flor fue relámpago y medusa,
un racimo redondeó su resumen,
una raíz descendió a las tinieblas.





                                        PABLO NERUDA, CANTO GENERAL I 
                              EDITORIAL LOSADA S.A.    EDIC. 1982







plenitud..


convivencia..


extrañezas.

Comparto estos versos de uno de mis poetas predilectos y les dejo algunas de mis fotografías.
                                                         
                                                          M.O

viernes, 30 de septiembre de 2011

Bienaventurada.


Llueve..profusa, raudamente.
Golpean las gotas en el techo de chapa.
Todo lo viviente permanece en latencia.
Los humanos a resguardo. Los animales a la intemperie.
Lo vegetal inundado de perlas translúcidas, emergentes de un hada pasajera.
Lejano, un trueno. Irrumpe nuevamente la incontenible fuerza del agua.
Pluie.

pureza y.....

transparencia.
El mundo está a salvo, por unos instantes.
                                                                                    M.O