Las cosas que me gustan...
- Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...
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sábado, 25 de junio de 2016
"La hora."
Como es de sola la muerte
por dios, como es de sola...
Aunque sabía que estaba
hice lo imposible por ignorarla,
le di vuelta el rostro,
tapé mis oídos,
no quería verla.
Pero... qué más da...
es que acaso a ella
le importaría que yo no la escuchara?
¡qué ironía dios, que ironía!
Asiendo con fuerza
últimos alientos,
soplidos de muerte,
silencio y ausencia.
Es curioso, se acerca despacio,
sigilosa, segura de sí,
no interpela, no dice nada,
y en el preciso instante
te toca, certera,
extiende su mano, de dedos tan finos,
te envuelve en su manto,
sabe de tu frío,
te cubre, piadosa,
y te vas, por siempre,
dejando sólo rictus
y máscaras,
voces que se callan,
sonrisas heladas,
disfraz del sí mismo,
alma desolada,
ángeles eternos,
recuerdos difusos,
calidez exhausta.
Es ese momento
tan propio, tan único,
el que jamás podrá
repetirse,
se detendrá en el tiempo,
en esa hora exacta,
en la marca precisa,
la postura inesperada.
Y no habrá compostura,
se tildará su trazo,
la lluvia, penitente,
llorará tus lágrimas,
enjuagará las mías,
mezclará tardes y mañanas.
Y volverás, eterno,
con tu expresión tristona
de domingos por la tarde,
con tus mejores rasgos,
tus alegres instantes,
tu demanda tozuda,
tu simpleza en los ojos,
tu mirada lejana.
Y así te llevaré,
hasta mi hora exacta,
el instante preciso,
la hora señalada...***
mao
sábado, 11 de octubre de 2014
domingo, 2 de febrero de 2014
FISURAS.
Me refugio, la lluvia es un nido
y me acuna.
Anoche la luna, mi luna, se desgajó
sin quererlo.
Quizá fueron duendes bromistas
que la apartaron de mis ojos.
Cierro mi mano, en mi puño
reside el mundo.
Siempre que llueve sucede así,
es mi milagro predilecto.
Arriba y abajo las gentes
atraviesan calles inundadas.
Chocan los paraguas
en angostas veredas.
Los zapatos pisan
baldosas flojas, indiscretas.
Un trueno alardea,
con su ronca voz.
Ladra un perro,
desesperado.
Y mientras, aquí,
dentro de mi,
navegan plácidas imágenes
de lo amado, protegidas
del mundo, serenas.
Pero amaina la lluvia
y el afuera se asoma,
vertiginoso, a cuñas,
empeñosamente.
Y es una melodía tan suave
la lluvia, tan armónica
en su caída, una canción.
Polvareda de luz,
distancia.
¿Para qué aferrarse?
Somnoliento atardecer
de un año cualquiera,
de un único instante,
de un recuerdo nítido.
...
Y se ha marchado la tarde,
en caleidoscopios multicolores.
No llueve ya, tampoco hay luna.
...
A menudo me pregunto
acerca de cuestiones
que no resuelvo, ni quiero...
es como navegar en una
barca gris
en medio del mar,
del mar azul,
azul como trazo de crayon.
...
Y cesó la lluvia, igual que la esperanza.
Se fue, plegó las alas y se marchó.
Dicen que es un mundo más hermoso,
sueñan que es un mundo.
Aferrada a la jangada
me desangro en sueños,
pero ellos no lo saben.
...
Era pequeñita, indefensa, frágil.
Quise salvarla, prometerle el nido
del que había caído.
Pero la naturaleza tenía otros planes,
y entre ellos no figuraba su futuro.
Última bocanada de aire entrecortado
entre mis manos, junto a mi pecho,
y quedó así, ojitos abiertos, cautiva
del destino que le dio las alas y le impidió
volar...
...
Cifraba las horas para que creciera.
La pensé de alitas extendidas,
de rama en rama, de cielo en cielo.
...
Ahora la cobija un cielo imaginario,
el mismo que sueño para mi...***
TEXTO y
FOTOGRAFÍA: M.A.O
![]() |
| Y no regresarás... |
domingo, 31 de marzo de 2013
Sin sombra...
Estabas ahí.
Creo haberte presentido.
No estoy segura.
Pero ahí estabas, agazapada.
Ni violenta.
Ni suspicaz.
Ni convincente.
Ni amiga, ni enemiga.
Estabas de sólo estar,
sabiéndote dominadora
de tiempo y espacio humanos.
Un poco cansada quizá,
o me pareció a mí.
Ejercer tu viejo oficio,
eternamente repetido,
sin duda te dotaba de
un particular hálito.
Cegadora sin mieses.
Extranjera de presente.
Habitante del infortunio.
En tanto esperabas
el momento justo,
del preciso instante,
en el cuál todos los segundos
desaparecerían.
Inmóvil. Paciente.
Comenzaste a andar
en el tiempo sin tiempo,
precisamente cuando
se detuvo para siempre
su corazón.***
Creo haberte presentido.
No estoy segura.
Pero ahí estabas, agazapada.
Ni violenta.
Ni suspicaz.
Ni convincente.
Ni amiga, ni enemiga.
Estabas de sólo estar,
sabiéndote dominadora
de tiempo y espacio humanos.
Un poco cansada quizá,
o me pareció a mí.
Ejercer tu viejo oficio,
eternamente repetido,
sin duda te dotaba de
un particular hálito.
Cegadora sin mieses.
Extranjera de presente.
Habitante del infortunio.
En tanto esperabas
el momento justo,
del preciso instante,
en el cuál todos los segundos
desaparecerían.
Inmóvil. Paciente.
Comenzaste a andar
en el tiempo sin tiempo,
precisamente cuando
se detuvo para siempre
su corazón.***
![]() |
| Mar Menor. Bicicleta. JOANA RUIZ. Andorra. |
sábado, 13 de octubre de 2012
DESGARRO.
Qué pude hacer y no hice,
por qué la evidencia es tan clara después,
cuando ya no es posible regresar.
Vuelta atrás, un giro,
un completo giro de olvidos
y recuerdos.
Captar el dolor,
hacer algo,
reaccionar.
Por qué hay quiénes
sólo piden sin palabras,
un gemido,
una mirada,
un hastío profundo, abísmico.
Lo más probable
es no ver,
no ver por no querer,
no querer por no saber,
no saber por no sufrir,
no sufrir,
y nada...
Era tan evidente
su partida,
pero no pude verla
hasta que sólo
el hueco que dejó
fue lo que mi mano
pudo palpar.
Y no hubo adiós.
Y no hubo llanto.
Sólo esta congoja
que no cesa,
herida abierta,
savia que fluye,
ausencia.***
por qué la evidencia es tan clara después,
cuando ya no es posible regresar.
Vuelta atrás, un giro,
un completo giro de olvidos
y recuerdos.
Captar el dolor,
hacer algo,
reaccionar.
Por qué hay quiénes
sólo piden sin palabras,
un gemido,
una mirada,
un hastío profundo, abísmico.
Lo más probable
es no ver,
no ver por no querer,
no querer por no saber,
no saber por no sufrir,
no sufrir,
y nada...
Era tan evidente
su partida,
pero no pude verla
hasta que sólo
el hueco que dejó
fue lo que mi mano
pudo palpar.
Y no hubo adiós.
Y no hubo llanto.
Sólo esta congoja
que no cesa,
herida abierta,
savia que fluye,
ausencia.***
jueves, 5 de enero de 2012
Ausencia...
| Lázaro, mi perrito. |
y son tantos los recuerdos!
Aquel día primero, cuando te vi
tu indefensión, tu dolor, ese no esperar nada
y supe que estabas por siempre en mi camino;
te tendí mi mano, abrí mi corazón, te di mi ayuda...
los años pasaron, con ellos nosotros, compartiendo siempre
fuíste envejeciendo y no quise convencerme
de que tu partida estaba próxima,
me aferré a un delirio medicamentoso
quise rescatarte, como entonces...de la nada.
Tu cariño fue tan pleno, tan así, como si nada,
me acostumbré a tu presencia
y ahora aunque te busco no te encuentro
por siempre quieto, bajo tierra, con un lirio plantado
sobre tu cuerpecito detenido por siempre, por siempre así
como yo lo dispuse para tu partida.
Y como te digo..son tantos y tantos los recuerdos!
tus guou tan perrunos, tu cola de "alambre", tu pedigree raso
tus orejas, el pelaje corto y de color indescriptible...
fuíste callejero, arrojado de todo...
un buen día, era Nochebuena de hace dieciocho años, quiso el destino
que ambos coincidiéramos. Desde entonces caminamos juntos.
Y el destino quiso -cruel o no- que esta Nochebuena te marchases para no volver,
al lugar donde -dicen- van los perros buenos, tan buenos como vos, Lázaro.
A la memoria de mi perrito Lázaro, que me dejó para siempre en el amanecer de este 24 de diciembre pasado...
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