He pensado en las pinceladas blancas que
el rasgado atardecer mostraba en uno de sus flancos.
Recuerdo tu silueta, la cortina musical del "Bar de Casimiro",
la vieja silla de hierro pintada de turquesa, tu delantal algo manchado, el mostrador, la balanza, la mesita movediza con cajón incluido, aquella mole llamada sierra, el friso verde oscuro, la puerta hacia el fondo, tu última puerta...
Estrujo el recuerdo para escuchar aquellas, las palabras, la despedida, y te veo otra vez darte vuelta, alejarte agobiado, volando tu camisa. Y no te encuentro. Lo se. Se que no estás. Lo se. Pero aún sabiéndolo guardo la esperanza de volverte a ver, aunque la espera sea absolutamente ilusa, plena y real, descaradamente errónea, descarnada y cruel, inútil....
Y cómo olvidar tus manos y las estrellas en tus ojos. Me he interrogado acerca de si las estrellas estaban sólo cuando reías o estaban siempre...atesoraste luz para trocarla con toda la oscuridad que bebiste. Manos amplias, gruesas venas, mirada triste.
Apresuraste los pasos para llegar más pronto. Quemaste la infancia sin desearlo, quizá la incendiaron otros. Adolescencia de adulto que arremete al mundo. Decisiones. Zozobras. Adicciones.
Dolor. Intenso. Dolor.
Y fue de madrugada, un amanecer rojo, una iglesia sin campanadas. Alzaste tus huesos sobre la derrota. Soltaste tu vida.
Hallaste la nada. Mediste tus fuerzas en un mano a mano con la muerte, estabas convencido de que ella ganaría la partida.
Esperé. Creí que era sólo un sueño oscuro, un retazo lejano de otras vidas.
Nunca volviste. Quedaste ahí, suspendido en el aire y en el tiempo. Alejado de vos....y de nosotros.
Te fuíste.
Cruzaste por fin la última barrera....desapareciste.
Sólo que seguís aquí. Seguís en mi memoria.***
TEXTO: M.A.O
Las cosas que me gustan...
- Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...
sábado, 28 de julio de 2012
domingo, 8 de julio de 2012
Y si....¿será?
La hormiga llevaba un gran trozo de hoja seca sobre sí.
El camino era difícil, muy difícil...sin embargo ella seguía, ajena a los enormes zapatones de los transeúntes, a los bolsones de tierra levantándose, a las grietas, a las altísimas gramíneas...
Allá, en algún lugar, el hormiguero la esperaba, su función era la correcta, su instinto de negra hormiga obrera marcaba su paso, guiaba su avance en medio de tantos obstáculos.
Varias hormigas estaban ubicadas alrededor de una cáscara de mandarina, del lado del hollejo; una precisa constatación del objeto a trasladar, muchas para un solo fin....¿hacia dónde girarían? ¿quién definirá el sentido y la dirección? Disminuiría el peso, si, pero otras vallas aparecerán allí, justo dónde sea preciso decidir...
En el potrero los caminos se cruzan, se abren, se bifurcan.
No es fácil saber si van o vienen..menos aún hacia dónde, aunque presumiblemente el objetivo está claro: llegar.
Arribar para continuar sobreviviendo, alimentarse, procrear, darle continuidad a la especie.
En algún lugar habrá un sueño, tener alas, volar, ser la reina, reinar.
Nada consciente, al menos que se sepa.
Cuando algún miembro de la comunidad es agredido o muerto, la hilera se rompe, surge el desconcierto, muchas se acercan al caído, lo rodean, levantan el cuerpo, lo trasladan....parece increíble, pero no, no es un relato fantástico, es real, yo lo vi. Doy Fe.
Algunas ocasiones una hormiga sola dibuja círculos en el suelo. Algo la distrajo, llegar a casa y no encontrar a sus congéneres, lo que es peor: casi todos yacen, muertos.
Entonces...qué hará, dónde ir, en soledad han caído a pique los objetivos, el mundo es de repente un extraño monstruo, no puede reconocerse a si misma como hormiga...una desopilante historia de desolación, tendrá que optar por seguir o quedarse.
En un mismo sendero unas van en un sentido, por un instante se detienen, hacen zig-zag con las que se desplazan en sentido contrario. Vacilan, avanzan, vacilan...y asi continúan...
Es tan fácil elaborar discursos que explican, dan razones, son lógicos. Lo complejo es insertar en cada realidad un cierto discurso con ciertas palabras...Una hormiga, varias hormigas, millones de hormigas. Un humano, varios humanos, millones de humanos. Un árbol, varios árboles, millones de árboles...Un planeta, la Tierra. Un satélite con limbo poético, la Luna. El Universo....¿más de uno?
Arribar a la Vida. Transcurrirla. Transitarla. Vivirla. Arribar a la Muerte....Finalmente, el Misterio... (...)
Nota: quizás este texto algún día continúe...(cierre transitorio.)
TEXTO: M.A.O
Varias hormigas estaban ubicadas alrededor de una cáscara de mandarina, del lado del hollejo; una precisa constatación del objeto a trasladar, muchas para un solo fin....¿hacia dónde girarían? ¿quién definirá el sentido y la dirección? Disminuiría el peso, si, pero otras vallas aparecerán allí, justo dónde sea preciso decidir...
En el potrero los caminos se cruzan, se abren, se bifurcan.
No es fácil saber si van o vienen..menos aún hacia dónde, aunque presumiblemente el objetivo está claro: llegar.
Arribar para continuar sobreviviendo, alimentarse, procrear, darle continuidad a la especie.
En algún lugar habrá un sueño, tener alas, volar, ser la reina, reinar.
Nada consciente, al menos que se sepa.
Cuando algún miembro de la comunidad es agredido o muerto, la hilera se rompe, surge el desconcierto, muchas se acercan al caído, lo rodean, levantan el cuerpo, lo trasladan....parece increíble, pero no, no es un relato fantástico, es real, yo lo vi. Doy Fe.
Algunas ocasiones una hormiga sola dibuja círculos en el suelo. Algo la distrajo, llegar a casa y no encontrar a sus congéneres, lo que es peor: casi todos yacen, muertos.
Entonces...qué hará, dónde ir, en soledad han caído a pique los objetivos, el mundo es de repente un extraño monstruo, no puede reconocerse a si misma como hormiga...una desopilante historia de desolación, tendrá que optar por seguir o quedarse.
En un mismo sendero unas van en un sentido, por un instante se detienen, hacen zig-zag con las que se desplazan en sentido contrario. Vacilan, avanzan, vacilan...y asi continúan...
Es tan fácil elaborar discursos que explican, dan razones, son lógicos. Lo complejo es insertar en cada realidad un cierto discurso con ciertas palabras...Una hormiga, varias hormigas, millones de hormigas. Un humano, varios humanos, millones de humanos. Un árbol, varios árboles, millones de árboles...Un planeta, la Tierra. Un satélite con limbo poético, la Luna. El Universo....¿más de uno?
Arribar a la Vida. Transcurrirla. Transitarla. Vivirla. Arribar a la Muerte....Finalmente, el Misterio... (...)
Nota: quizás este texto algún día continúe...(cierre transitorio.)
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| "Manifestación". ANTONIO BERNI. |
sábado, 7 de julio de 2012
TRAVESÍA.
Érase que era, era un sombrero debajo del agua.
Ella lo llevaba, y su rostro era translúcido;
era propiamente la mortaja de su crepuscular mirada.
Ella llevaba los brazos como lianas,
la desposaba el mar con la marea alta.
Caminaba sin pies, como caballito alado,
era tan efímera como una exhalación,
tan perenne como las preguntas,
era tan ....tan así, como si fuera nada.
Sin embargo era roca, era abismo,
misterio y remembranzas.
Alguien se olvidó de ella,
ella olvidó que había sido olvidada.
Creció la espuma, la espuma blanca.
Cardúmenes lilas y perlas sagradas.
Ella se perdió, iba en medio de una ola,
la ola subió, encontró la arena,
la dejó varada.
Y estaba la luna, piadosa y osada.
Dejó aquel sombrero, alas de nácar.
Corales naranja, peces espada.
Alquiló su sombra y siguió...sin nada...***
Poema: M.A.O
Ella lo llevaba, y su rostro era translúcido;
era propiamente la mortaja de su crepuscular mirada.
Ella llevaba los brazos como lianas,
la desposaba el mar con la marea alta.
Caminaba sin pies, como caballito alado,
era tan efímera como una exhalación,
tan perenne como las preguntas,
era tan ....tan así, como si fuera nada.
Sin embargo era roca, era abismo,
misterio y remembranzas.
Alguien se olvidó de ella,
ella olvidó que había sido olvidada.
Creció la espuma, la espuma blanca.
Cardúmenes lilas y perlas sagradas.
Ella se perdió, iba en medio de una ola,
la ola subió, encontró la arena,
la dejó varada.
Y estaba la luna, piadosa y osada.
Dejó aquel sombrero, alas de nácar.
Corales naranja, peces espada.
Alquiló su sombra y siguió...sin nada...***
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| Kyrios Aether. Barcelona. España. |
lunes, 2 de julio de 2012
NACIMIENTO.
Hoy es un día especial.
Recuerdo aquella madrugada de 1.982.
La larga mañana del segundo día del mes de julio.
El mediodía.
La siesta.
Las 15:05 horas.
El Hospital.
La sala de partos.
Un nacimiento.
Tu nacimiento.
Y de ahí en más tu vida y la mía.
Dos vidas.
Un lazo.
Dos caminos.
Un puente.
Dos miradas.
El mundo.
Las huellas.
Las búsquedas.
La libertad.
Lo indisoluble.
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| "Maternidad". OSWALDO GUAYASAMÍN. TEXTO: M.A.O |
sábado, 23 de junio de 2012
MIRADA.
Hace días que veo la luna convertida en una tajada de sandía dorada. Sobre ella una esfera semitranslúcida, estática, perfecta.
La he visto al final de una amplia avenida.
La he visto sobre la alameda y cerca del ombú.
La he visto en medio de altos edificios.
Siempre igual, siempre bella...
He visto crecer la tajada de sandía y decrecer la esfera.
La sombra y la luz. Cada noche un poco más, a la inversa.
El viernes, a la nochecita, vi la marea de gente en la peatonal.Unos hacia allá, otros hacia acá, el resto esperando el semáforo. El perro vagabundo junto al vendedor de garrapiñadas: movió la cola, movió la cola una y otra vez...luego se alejó, nadie lo había visto.El vendedor revolvió la mezcla, hablaba con alguien, ¿cuántas bolsitas habrán salido ese día?
En la plaza brillaba el agua de las fuentes. El reloj del municipio marcaba las horas, como siempre.
En la puerta de la catedral había una madre joven con su bebé dormido...¿dormido?...pidiendo limosna. Adentro dicen que está dios, no les creo, la hubiese invitado a pasar.
Muchas personas salían del cine Rex. Un niño dijo a su padre: "¿vamos a comer algo?" y el padre respondió: "compraremos unos bizcochos, no me alcanza la plata...".
Una chica, con boina y anteojos, llevaba de tiro un perrito de raza -reconocida- con capita de color.
Dos mujeres del plan trabajar juntaban -aceleradamente- los papeles y envases que tiraron los desaprensivos de siempre.
En la esquina, la joyería "El cofre" tiene una puerta enrejada y otra no. En las vitrinas se exhiben las joyas que jamás compraré, ni quisiera...sólo aprecio las bombillas de alpaca, me gustan.
Por Alem vi el gran tronco de la que fuera una tipa gigante. Allí, justo al lado, por última vez lo miré al Pique y le hice una caricia. Le faltaba una pata. Iba con todos a las movilizaciones. Un día cualquiera ya no fue más.
Un gatito gris se asomó, tímido, a través de la reja.
Sobre la pared se leía, con gruesos trazos de pintura bermellón: "MEDIANERA EN JUICIO".
San Martín al final, rumbo al río, naranjos amargos de frutos redondos, de follajes verdes y oscuros, frondas redondeadas. Pasan por allí los alumnos del Nacional. Usan las naranjas como pelotas.¿Alguno habrá sentido su fuerte aroma? ¿Quién habrá partido una naranja alguna vez y al sentirla tan amarga frunció el ceño y la arrojó lejos? Se de tías y abuelas que también con ellas hicieron dulces.
Antes de doblar, alguien ha puesto un camastro y ha dejado un pote con agua. Es que en la cuadra vive un perro beige, pernocta allí cada tanto.
El viejo cruzó la calle con su muleta, despacio, a su ritmo, entre la hilera de autos.
Frente a la escuela el muchacho estaba sentado en el paredón bajo del espacio verde, a su lado la muleta...
Considerada la situación, no hay entre ellos grandes diferencias. Algunas veces, la desgracia nos iguala.
Y el colectivo siguió su marcha. Cada esquina un timbrazo; subió mucha gente; el conductor estaba alterado.
¿Cómo no estarlo?, me pregunté. No podría ser conductora de un colectivo urbano. Un grupo de adolescentes se reía de todo...y de nada. Todos mirábamos por las ventanillas. Cada quién en su pequeño-gran universo.
En tanto la luna seguía allí, impertérrita, sublime.***
Texto: M.A.O
La he visto al final de una amplia avenida.
La he visto sobre la alameda y cerca del ombú.
La he visto en medio de altos edificios.
Siempre igual, siempre bella...
He visto crecer la tajada de sandía y decrecer la esfera.
La sombra y la luz. Cada noche un poco más, a la inversa.
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| KYRIOS AETHER. Alquimia II. Barcelona. España |
En la plaza brillaba el agua de las fuentes. El reloj del municipio marcaba las horas, como siempre.
En la puerta de la catedral había una madre joven con su bebé dormido...¿dormido?...pidiendo limosna. Adentro dicen que está dios, no les creo, la hubiese invitado a pasar.
Muchas personas salían del cine Rex. Un niño dijo a su padre: "¿vamos a comer algo?" y el padre respondió: "compraremos unos bizcochos, no me alcanza la plata...".
Una chica, con boina y anteojos, llevaba de tiro un perrito de raza -reconocida- con capita de color.
Dos mujeres del plan trabajar juntaban -aceleradamente- los papeles y envases que tiraron los desaprensivos de siempre.
En la esquina, la joyería "El cofre" tiene una puerta enrejada y otra no. En las vitrinas se exhiben las joyas que jamás compraré, ni quisiera...sólo aprecio las bombillas de alpaca, me gustan.
Por Alem vi el gran tronco de la que fuera una tipa gigante. Allí, justo al lado, por última vez lo miré al Pique y le hice una caricia. Le faltaba una pata. Iba con todos a las movilizaciones. Un día cualquiera ya no fue más.
Un gatito gris se asomó, tímido, a través de la reja.
Sobre la pared se leía, con gruesos trazos de pintura bermellón: "MEDIANERA EN JUICIO".
San Martín al final, rumbo al río, naranjos amargos de frutos redondos, de follajes verdes y oscuros, frondas redondeadas. Pasan por allí los alumnos del Nacional. Usan las naranjas como pelotas.¿Alguno habrá sentido su fuerte aroma? ¿Quién habrá partido una naranja alguna vez y al sentirla tan amarga frunció el ceño y la arrojó lejos? Se de tías y abuelas que también con ellas hicieron dulces.
Antes de doblar, alguien ha puesto un camastro y ha dejado un pote con agua. Es que en la cuadra vive un perro beige, pernocta allí cada tanto.
El viejo cruzó la calle con su muleta, despacio, a su ritmo, entre la hilera de autos.
Frente a la escuela el muchacho estaba sentado en el paredón bajo del espacio verde, a su lado la muleta...
Considerada la situación, no hay entre ellos grandes diferencias. Algunas veces, la desgracia nos iguala.
Y el colectivo siguió su marcha. Cada esquina un timbrazo; subió mucha gente; el conductor estaba alterado.
¿Cómo no estarlo?, me pregunté. No podría ser conductora de un colectivo urbano. Un grupo de adolescentes se reía de todo...y de nada. Todos mirábamos por las ventanillas. Cada quién en su pequeño-gran universo.
En tanto la luna seguía allí, impertérrita, sublime.***
Texto: M.A.O
sábado, 16 de junio de 2012
viernes, 1 de junio de 2012
Signos.
Un cielo fijo y otro móvil.
El punto inexistente que miro hasta el cansancio.
La mancha de humedad que se expande, se deshace,
la barajo como un maso y aparecen rostros, ojos ciclópeos,
escorpiones, castillos enanos, piedras ágata, un rostro
irritado con dos haces de luz, una botella blanca con una Y,
la cara de un felino, decenas de langostas, el círculo perfecto
de la luna, un perro galgo con las orejas inclinadas hacia adelante,
un moño negro de terciopelo, un desharrapado con levita,
una isla pequeña en medio de la nada, un minero con casco oblongo, nubes tormentosas, grises, mustias, un dragón sin alas, una extraña escultura, un bisonte solitario,
un pequeño caracol desorientado...
Se escurrió la tarde detrás de las frondas.
De claro, claro-oscuro, oscuro..
Y el aturdido silencio mutó en infinitos sonidos,
sonoro compás y avanzó la noche,
se acostó a lo ancho, abarcándolo todo,
y fue noche total, en alguna franja del universo.
La mariposa color de los frutos de los citrus
que mi memoria reproduce, puntillosa. Revoloteando
con gracia frente a la vidriera opaca, qué quería
decirme, o quizá preguntarme...pero no, sólo se suspendió
por dos instantes en el aire húmedo del mediodía,
y no dijo nada, no le dije nada...me quedé mirándola.
Deseo recuperar aquel mimbre gigante con los pájaros
incluidos, con mis canciones infantiles, con todo el futuro
que no arribaba ni tan siquiera a la vuelta de ninguna esquina.
Es trágica la sensación de límite,
coto a la libertad, sinsentido de lo que otros aprueban o no.
¿Cómo es el propio medio interno?
¿De qué color es la frontera?
¿Existe?
Hay un punto de viraje, tan sutil, frágil,
imposible de detectar, fugaz...
pero allí todo cambia, lo oprobioso se transforma,
el sinsentido se trueca por milésimas de segundo,
una ancha avenida ya no es de plata, es verde,
intensa, brillante.
Nada podrá convencer a la euforia que no se lance,
desalineada, a volar en la mismísima Vía Láctea.
Un orillo prolijo encierra reveses, secretos, evidencias.
Un grácil vuelo rojo aletea junto a las manos blancas.
Todo se ha encendido. Una vieja palmera quiso crecer
de canto, se estiró sobre el lago.
Una música extraña sobrepasa los oídos. Ritmo. Cadencia.
Alguien ríe a carcajadas. Alguien permanece en calma.
Todos los gansos volaron hacia el arbusto.
Las nubes se elevaron, montañosas, imponentes.
Una doble fila de gigantes abrió paso al transeúnte.
Viajero de lo abstracto. Huellas.
Gritos prodigiosos laten entre las ramas.
El viento se ocupa de anunciarse. Se esmera,
se escurre, danza frenética.
Una cadena desliza su fraseo irresoluto.
Sonrisas pintadas.
Las guineas anuncian su paso, se agitan,
se exponen, se juntan, se fugan...
Pandorga multicolor, anhelos de infancia.
Viajero de si, testigo silencioso,
ambición de mañanas.
Lampalagua contorsionista,
salto del pez que espía la orilla.
Se expandió el horizonte en una fogata contenciosa,
los gaviotines bailaban sobre los remolinos amarronados.
Abrió la barca un sendero en el cauce,
remo, brazos, remo.
Y así siguió la vida,
viviendo, plenamente.***
Texto: M.A.O
El punto inexistente que miro hasta el cansancio.
La mancha de humedad que se expande, se deshace,
la barajo como un maso y aparecen rostros, ojos ciclópeos,
escorpiones, castillos enanos, piedras ágata, un rostro
irritado con dos haces de luz, una botella blanca con una Y,
la cara de un felino, decenas de langostas, el círculo perfecto
de la luna, un perro galgo con las orejas inclinadas hacia adelante,
un moño negro de terciopelo, un desharrapado con levita,
una isla pequeña en medio de la nada, un minero con casco oblongo, nubes tormentosas, grises, mustias, un dragón sin alas, una extraña escultura, un bisonte solitario,
un pequeño caracol desorientado...
Se escurrió la tarde detrás de las frondas.
De claro, claro-oscuro, oscuro..
Y el aturdido silencio mutó en infinitos sonidos,
sonoro compás y avanzó la noche,
se acostó a lo ancho, abarcándolo todo,
y fue noche total, en alguna franja del universo.
La mariposa color de los frutos de los citrus
que mi memoria reproduce, puntillosa. Revoloteando
con gracia frente a la vidriera opaca, qué quería
decirme, o quizá preguntarme...pero no, sólo se suspendió
por dos instantes en el aire húmedo del mediodía,
y no dijo nada, no le dije nada...me quedé mirándola.
Deseo recuperar aquel mimbre gigante con los pájaros
incluidos, con mis canciones infantiles, con todo el futuro
que no arribaba ni tan siquiera a la vuelta de ninguna esquina.
Es trágica la sensación de límite,
coto a la libertad, sinsentido de lo que otros aprueban o no.
¿Cómo es el propio medio interno?
¿De qué color es la frontera?
¿Existe?
Hay un punto de viraje, tan sutil, frágil,
imposible de detectar, fugaz...
pero allí todo cambia, lo oprobioso se transforma,
el sinsentido se trueca por milésimas de segundo,
una ancha avenida ya no es de plata, es verde,
intensa, brillante.
Nada podrá convencer a la euforia que no se lance,
desalineada, a volar en la mismísima Vía Láctea.
Un orillo prolijo encierra reveses, secretos, evidencias.
Un grácil vuelo rojo aletea junto a las manos blancas.
Todo se ha encendido. Una vieja palmera quiso crecer
de canto, se estiró sobre el lago.
Una música extraña sobrepasa los oídos. Ritmo. Cadencia.
Alguien ríe a carcajadas. Alguien permanece en calma.
Todos los gansos volaron hacia el arbusto.
Las nubes se elevaron, montañosas, imponentes.
Una doble fila de gigantes abrió paso al transeúnte.
Viajero de lo abstracto. Huellas.
Gritos prodigiosos laten entre las ramas.
El viento se ocupa de anunciarse. Se esmera,
se escurre, danza frenética.
Una cadena desliza su fraseo irresoluto.
Sonrisas pintadas.
Las guineas anuncian su paso, se agitan,
se exponen, se juntan, se fugan...
Pandorga multicolor, anhelos de infancia.
Viajero de si, testigo silencioso,
ambición de mañanas.
Lampalagua contorsionista,
salto del pez que espía la orilla.
Se expandió el horizonte en una fogata contenciosa,
los gaviotines bailaban sobre los remolinos amarronados.
Abrió la barca un sendero en el cauce,
remo, brazos, remo.
Y así siguió la vida,
viviendo, plenamente.***
Texto: M.A.O
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