Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...
Mostrando las entradas con la etiqueta olvidos. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta olvidos. Mostrar todas las entradas

viernes, 4 de marzo de 2016

"Jirón."


Era la madrugada.
No hacía frío.
La taza, humeante, 
no tenía café.
A través del ventanal
nada se veía.
La luna, no estaba.
La luz, no era tenue.

Minuto tras minuto
las convenciones
marcaban el tiempo...
el tiempo, ese indomable.

Escribía, procurando
congeniar sentimientos
y palabras.
Vestidas de gris,
ellas no querían
salir de su boca.
Sólo dibujaban trazos
ilegibles, estrellas sin brillo,
mustias rosas muertas,
lágrimas gastadas.

Y allí, en un impreciso
rincón del recuerdo...
sólo allí estaba.

Fue como una obra
ajena al escenario,
como pincelada 
en anaqueles de la nada.

Sólo eso fue.
No existió.
Desatino...
desencuentro.***



Y jamás despertó....


domingo, 8 de febrero de 2015

Rêves...


Cuando respira el aroma de las 
flores blancas, tan blancas...
perfume de ámbar...
recorre pasillos de celosías abiertas
con antiguos retratos
de gente que desconoce,
alfombras azules con flecos de seda,
palacios marinos
sin tiempo, a destiempo,
recuerda canciones
que nunca ha cantado,
y escribe poemas
tan sólo en el aire.

Entonces recuerda
sus pasos, su huella, 
vuela su negro vestido de gasa
entre luciérnagas doradas.
Una vieja hamaca
la mece, la mece,
ella piensa ahora,
pero sin palabras.
Cómo será eso, se dice,
ligera, cómo será eso
de andar laberintos
con aroma a ámbar.

Desgranan acordes
dulces, las guitarras,
las cuatro guitarras
gitanas, gitanas.

Ella no las oye.
Anda por callejas
de un tiempo lejano.
Recodo, al camino
lo tiene sin cuidado.
Ella desvaría,
el cabello al viento
dibuja la brisa
un pálido velo.

Se muere, se muere.
Que de amor se muere...
pero no lo saben
las notas dulzonas
que en la carretera
se alejan, impías,
hacia otros lares.

Balcón desolado
sin flores, sin flores.
Le tocan campanas
de alborada ausente,
camino de altos cipreses
en filas,
lejanos tacones,
manos como alas.

Por ese pasillo
la arrastran sus sueños,
la obligan, la atizan,
la envuelven...
la salvan.***


Mujer y mar
El mar, el mar...era su camino...lo sabía..



Texto: M.A.O
Obra de Arte: "Mujer y mar."
Artista: ROBERTO VILLENA PIERA.
País: España.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Elixir...

Hizo un esfuerzo...se aferró al picaporte,
dobló sus dedos, abrió la puerta...salió.

Afuera el  viento le sacudió su prisa
en el rostro pálido.

Empujó sus pies. Caminó.
Tan ardua empresa le encendió
rubores tenues en la piel de seda.

Tacones. Veredas.
Jazmines de nadie
le dieron su aroma
prendido en el pelo.

Apuró la marcha.
Estiró sus pasos.

Lejana, escuchó la
música, la que tanto amaba...

La sintió en su cuerpo.
Entrecerró sus ojos.

Los abrió...

y ahora giraba, sin saber cómo...
mientras, su figura frágil
dibujaba formas en los espejos
del salón.

Danzaba...nada importaba ya.***



Danza....moriría si no lo hiciera...



Textos: M.A.O

Fotografía: WEB.

sábado, 9 de agosto de 2014

Años que pasan...

Un cuenco, un cuenco trizado,
estallido.
Y érase el camino como un laberinto,
intrincado, peligroso, oscuro.
Un paso, otro, y quizá el abismo.
¿Cómo discernir lo justo?
¿Lo correcto...?
¿Existe acaso..?
Un viento huracanado que todo lo arrasa.
Así era. Así fue...
Cansancio.
Profundo, renovado, insistente.
¿Dónde...hacia dónde?
Una dirección y dos sentidos.
Así aprendimos.
Pero no es así.
Infinitos sentidos abarcan
el horizonte.

      ...

Preguntó otra vez.
Por undécima vez.
Otra vez respondió.
La onceava respuesta.
Y siguió hablando,
apenas coherente,
hilando con dificultad,
atrás estaba todo muy claro.
El pasado aparecía nítido,
los personajes vívidos,
felices, unidos, jóvenes.

      ...

Y llegó el día siguiente.
Y el otro. Y otro más.
Y cada vez volvió a preguntar,
sólo porque había olvidado.
Y esta vez, el olvido era irreversible.

     ...

Se aferró con ahínco
a las cosas, los objetos,
los portarretratos de rostros sonrientes,
los hábitos adquiridos,
la rutina sin riesgos,
las mismas veredas,
lo reiterado, lo conocido,
lo aparentemente inamovible.
Pero todo es tumultuoso,
aún cuando parezca sereno.
La laguna clara, encierra voces queridas.
Los viejos eucaliptus, abrigan nidos vacíos.

      ...

Una casa con historia
se sostiene en el tiempo.
Naranjos. Mandarinos.
Las ausencias.

     ...


Ella olvidó quién fue.
La que fue, no pudo olvidarla.
Y permaneció por siempre...
al ras de su propia historia.

     ...

Un espejo.
Una cajita de música.
Una alianza.
Y se confundió su rostro
con la limpia y clara sonrisa
de aquella fotografía.***



Y hubo un tiempo....y entonces fue afortunada....



Texto: M.A.O
Fotografía: NIBALDO GUERRA FIGUEROA - CHILE.
Título de la obra: "Naturalmente."