Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...

viernes, 22 de agosto de 2014

Infranqueable.


Se detuvo allí,
justo bordeando la palabra.
No pudo decir.
Sólo sentía...
Se hundió en la vorágine
huracanada del discurso.
Desorden.
Confusión.
Duda.

Desesperó.
Quiso atrapar letras
como mariposas en el aire.

Desfalleció.

Dejó de existir.

Dicen que la razón
fue lo no dicho.***




                                                                Texto: M.A.O


"Corset". ELDA ARANGUENA. España.

sábado, 9 de agosto de 2014

Años que pasan...

Un cuenco, un cuenco trizado,
estallido.
Y érase el camino como un laberinto,
intrincado, peligroso, oscuro.
Un paso, otro, y quizá el abismo.
¿Cómo discernir lo justo?
¿Lo correcto...?
¿Existe acaso..?
Un viento huracanado que todo lo arrasa.
Así era. Así fue...
Cansancio.
Profundo, renovado, insistente.
¿Dónde...hacia dónde?
Una dirección y dos sentidos.
Así aprendimos.
Pero no es así.
Infinitos sentidos abarcan
el horizonte.

      ...

Preguntó otra vez.
Por undécima vez.
Otra vez respondió.
La onceava respuesta.
Y siguió hablando,
apenas coherente,
hilando con dificultad,
atrás estaba todo muy claro.
El pasado aparecía nítido,
los personajes vívidos,
felices, unidos, jóvenes.

      ...

Y llegó el día siguiente.
Y el otro. Y otro más.
Y cada vez volvió a preguntar,
sólo porque había olvidado.
Y esta vez, el olvido era irreversible.

     ...

Se aferró con ahínco
a las cosas, los objetos,
los portarretratos de rostros sonrientes,
los hábitos adquiridos,
la rutina sin riesgos,
las mismas veredas,
lo reiterado, lo conocido,
lo aparentemente inamovible.
Pero todo es tumultuoso,
aún cuando parezca sereno.
La laguna clara, encierra voces queridas.
Los viejos eucaliptus, abrigan nidos vacíos.

      ...

Una casa con historia
se sostiene en el tiempo.
Naranjos. Mandarinos.
Las ausencias.

     ...


Ella olvidó quién fue.
La que fue, no pudo olvidarla.
Y permaneció por siempre...
al ras de su propia historia.

     ...

Un espejo.
Una cajita de música.
Una alianza.
Y se confundió su rostro
con la limpia y clara sonrisa
de aquella fotografía.***



Y hubo un tiempo....y entonces fue afortunada....



Texto: M.A.O
Fotografía: NIBALDO GUERRA FIGUEROA - CHILE.
Título de la obra: "Naturalmente."

sábado, 26 de julio de 2014

Sueño eterno...

No era un laberinto, no.
Un largo pasillo, no.
Una vereda oscura...no.
Era la antesala mostaza de lo oculto,
la recta antes de la curva presentida,
la luz, un instante antes de la oscuridad plena,
pista de patinadores sin patines,
círculo imperfecto,
habitación sin ventanas,
celosías rotas,
cortinas al viento,
desflecadas de ayeres,
inoportunamente claras,
y detrás....¿existía?
y justo allí....¿dónde?
Y entonces fue así:
sus pies, gacelas errantes,
prados arrasados, terrón de greda,
los tacos, repiqueteo monótono,
eco que se pierde,
planta que desliza, tobillos en quiebre,
curvas que se mezclan, lajas rotas,
medias en red, falda ceñida,
y después las manos, dedos trenzados,
loca carrera, latidos desbocados,
la montaña es lejana, lejana,
crines al viento, alazán que vuela,
cabellos dorados, violines, tubas, violas...
y otra vez aquélla, la curva desesperada,
buscar el barranco, no hallarlo,
precipicio de luces, ojos extraviados,
voces superpuestas, lejano bandoneón,
el Sena, París, Montmartre.
El patio de su casa, el ceibo,
la fila de rosales, caleidoscopios de rocío,
la escarcha en las hierbas,
una bicicleta roja,
la caída, el grito, el silencio, 
hematomas violeta, violetas en invierno,
elásticos alambrados, horizontes infinitos,
niñez, niña...niñez.
Y todo cae a sus pies, derrumbado,
se estruja el pasado como bolita de papel de diarios,
desandan los tacos a golpecitos rítmicos,
baila, baila..y todo queda atrás.

Se trizó el peor de los recuerdos.
En añicos cayeron oprobios y cansancios.
Despeñóse la mentira, cayó de bruces el odio.
La burla, tan cruel, giró sobre sí y perdió
dirección y sentido. Toda la maldad precipitó,
convirtiéndose en la mismísima nada.


La falda, los labios, los tacos,
la pista, la música, la danza.

La esperanza se alzó de puntitas.
Clareó un destello imprevisto más allá
de cualquier cortinado.
Giros, giros, giros...
ya todo es posible,
la música en el cuerpo,
en los pies, alas.


Sin aviso apareció la luna.
Era su luna, era de plata.
La arena blanca, muy blanca, muy blanca.
Las olas de espuma. 
El mar la miraba.
Descalza bailaba, danzaba su cuerpo,
soñaba su alma.

Y una noche azul, de esas que no existen,
la atrapó una nube, 
se enredó en las notas,
tropezó en el aire,
perdió sus zapatos...

y desde esa noche, azul como tantas,
dicen que la ven,
pero nadie la ha visto,
baila entre las olas,
una eterna danza.***

                                                          Texto: M.A.O
Castillos de sueños, aullidos urbanos, danzas de asfalto y soles escondidos...


Mujer que le danza a la luna....sueños de plata...




Imágenes: web


jueves, 10 de julio de 2014

Una pieza prometida...



Decide que es un vendaval que arrasa,
gira una y otra vez,
se pierde en los espejos de la sala.
A menudo se le nublan los ojos,
no sabe si son las lágrimas,
si es emoción, empeño, anhelo...
quiere trizarse en quiebres,
desarmarse, ser otra.

El salón se expande o se contrae,
es en sus pies donde dimensiona
el mundo...clausura sus sentimientos,
sólo dejarse ir, ritmo, notas,
pensar en nada.
Se desliza etéreo el taco,
cruza, abre, cruza, y vuelve a salir
en desplazamientos rápidos.

Se detiene el tiempo,
suena el bandoneón.

Sueña que es un danzar
eterno, dejarse ir entre sus brazos.
Despertar... para qué,
rostros desconocidos,
un corte, una quebrada.

Lejos, muy lejos, en algún lugar
está, pero no sabe dónde.
Hay un espacio que le pertenece,
es por amor, el amor le da ese derecho.
....


Hay unos ojos mirando al borde de la pista.
Suena la orquesta.
Las parejas de bailarines aparecen y desaparecen
en derredor del círculo poblado de pasos enlazados.
Techo de estrellas.
Sereno de verano.
La música. La noche. El tango.
Una niña soñando.
Caleidoscopio de colores.
Mesas y sillas de madera.
Escenario improvisado.
Él, su traje oscuro, mirada lejana,
invasión de estrellas.
Anchas manos. Futuro incierto.
Dolor profundo. Marcas imborrables.
La ve....la eleva en el aire,
danza la niña en el cielo nocturno,
 risas, risas....
y de repente se triza
el presente, miles de espejos
reproducen esas imágenes.
El pasado se torna vigente.
Ella y él, una canción,
un sueño, una ilusión.

...

Se marchó. Esperará
en alguna esquina,
a la vuelta de una terraza circular,
bajo un firmamento con destellos dorados,
será así....el reencuentro.-***

Tango II. Óleo.


Tango. Óleo.


Tango III. Óleo.

Texto: M.A.O
Pinturas:               CECILIA CAMPI.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Todo y nada...al unísono.



Esa estrella existía, antes de que la mirara.
Estuvo ahí, millones de años, mas no existía para mi.
Un instante tan sólo, levantar la mirada, verla titilar...
y ya nada es igual, ahora se que existe, aún cuando
no puedo asegurar que ella sepa que existo yo.

Un peldaño. Otro. Otro más.
Subir o bajar, no es igual para mi, ni para ti.
Para la escalera es igual. Desconoce su doble vía,
no trama sobre posibles caídas, resbalones o
ansiosos saltos de dos en dos.
Sólo está. Está de estar. De sólo estar.

Vi la hoja del álamo planear suavemente.
Suspendida en la levedad de la brisa, grácil.
Un giro, un leve deslizamiento, un aterrizaje previsible. 
Y su primer y último vuelo quedaron en mi retina,
aún la veo...ahora no tan nítida, confundida con otras
tantas que cayeron por ahí y arrastró el viento, sin
cortesía, sin permiso, sin avisos...

Sus ojos estaban empañados por el tiempo.
Habitaba las esquinas, cualquiera de ellas.
Y un buen día desapareció. Fue un mal día entonces.
Aún la busco al transitar las calles que solía 
andar a su vez, siempre quieta, distante, como
dejándose ir.
Me pregunto si existí para ella en la caricia
que le daba al pasar. Nunca se puede asegurar
los significados del otro.

El mismo árbol, el mismo lugar, gentes parecidas.
Un atardecer. Cientos de ellos. Infinitos. Todos
diferentes. La magia del sol que se marcha.
Las sombras dibujando despedidas.
La luna mirando sin mirar.
Mis ojos los beben cada vez, como se bebe el
agua fresca o el rostro amado...ansiosamente,
sin respiro, hasta la saciedad efímera,
hasta que regrese la sed.

La arena, la playa vacía, el río que pasa,
que siempre se va. Los pasos hundidos 
en la arena blanca, las huellas desnudas,
el brillo en el agua, miradas que brillan...
hay miles de peces bailando en el agua,
la risa, sus manos, la tarde que cae.


Camino sin prisa. Soy libre de pura alegría.
Estallan mis sienes en soles redondos.
Navegan mi cuello besos infinitos.
Abanicos cálidos se abren en mis manos.
Cuando todo es bello sólo hay que aceptarlo.
Ninguna pregunta.
Ninguna respuesta.
Me abrazo al ocaso para despedirlo.
Lo abrazo, me abraza...y un silencio
lleno de música y vuelos, 
me anida en el pecho,
y ya no se marcha.***


                                            Texto y fotografía: M.A.O



Recordé las estrellas de tus ojos...y las vi en el río, frente a mi.
                                   

domingo, 6 de abril de 2014

Luna herida.

"Enterraré mis sueños.
Lo haré para siempre, no habrá retorno.
Cada vez que los sienta
los sepultaré aún más.
Ellos, nadie más que ellos
han logrado trizarme, convirtiendo
mi alma en astillas...
Dejaré que aúllen, que giman,
que imploren, jamás saldrán".
-Así dijo ella, afirmándose en la bruma,
dándole aletazos cerrados al dolor.-


Por la costa abísmica de la mar
caminaban sus pasos, casi sin tocar
la arena, casi en danza.

Pero era triste su danza,
era llanto de los ojos en las olas,
era opresión artera, cercana al corazón.

Y en tanto la pena era más grave
ella bailaba más, giraba y giraba
al compás de la brisa, en medio de 
las olas blancas.

El cielo era oscuro.
Presagio de tormentas.
Mil rayos. Mil centellas.
Nada detuvo la levedad
de sus pies.
Arena y planta. Arena
y danza.

Pececitos del mar,
caracolas, madréporas,
coral....espuma.

Y fue la noche
quién la vio perderse
en la marea alta.
Ella fue testigo y nunca
lo dijo a nadie.
Dicen que, cuando hay
luna...ven la bailarina,
sobre las olas.***





miércoles, 2 de abril de 2014

Desvelos.




Eras rosa azul en medio de la nada.
Deshojada.
Bella aún en la tristeza y el abandono.
Imagen última de la última lágrima.

Y quiso el sueño que fueras
más bella, más aún, más...
para golpearte al despertar
guiñapo huracanado del destino.
¿Para qué servirían tu tersura,
tu luminoso aspecto de hada?

Era de muerte, de muerte
tu exhalación y tu perfume.
Fría y blanca se esparcía
la niebla a tu alrededor.

Extática y ajena
aceptabas tu sino...
expuesta, vulnerable,
sin velos, extrañada de vos misma.

A lo lejos un trino
se hizo miles de trinos.
Los pájaros sabían
sabían tu destino,
por eso te cantaban,
albores del camino.

Se abismó la arena
en el fondo del mar profundo.
Un saxo desolado
exhalaba sus notas, tan tristes...
Lloraban tu partida,
decepción,
trizamiento.

Resquebrajó su risa
 las entrañas de la tierra.
Dormía.
El sueño la soñaba.
Ella lo dejó hacer.
Más allá de todo,
si es que el todo existía,
no lloró,
no imploró,
sólo se desmenuzó
en el aire,
como azules cenizas.

Otrora fue bella.
Otrora fue.
Ya no es.
Nada.***

"Paradox-blue" - ERICA HOPPER.