Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...

lunes, 8 de diciembre de 2014

Onírico.


Hoy, de puro gusto nomás,
se ha dedicado de lleno
a escuchar el sonido repiqueteante
de las gotas de lluvia
en las chapas de zinc.
Apagó cualquier aparato
tecnológico que comunicara
con el exterior.
Al cerrar toda conexión exterior
aparecieron sonidos y ruidos inesperados.
Estaban ahí, desde antes...sólo que  
no los había percibido.
Un perro ladrando sistemáticamente
en el mismo lugar.
La sirena ululando, lejana, inquietante.
Las voces en algunas casas vecinas.
Algún portazo.
Las patitas de las calandrias en el techo.
El aviso insistente de un benteveo.
Asomada en la ventana, a través de los vidrios,
vio un diminuto colibrí, engalanando el jardín.
Se detuvo. Sobre una fina rama desplegó sus alitas.
Estiraba su cuello tan largo como su pico rascando
sus plumitas. Se sacudía y las alas batidas eran
un tecnicolor en verde y azul.

El sonido de la lluvia al caer es musical.
Repica en las tejas, en las hojas de las plantas,
calles y veredas, en los paraguas, en los cuerpos desprotegidos,
en los troncos secos, los lomos de las vacas, las plumas de las aves.

Cerró los ojos y vio...caían pétalos lila de los viejos puentes,
debajo niños de ojos grandes y piel cetrina miraban azorados
el paso de los automóviles en el intrincado rulo de las rutas de Porto Alegre al cruzarse.
 Una mujer tristísima miraba sin ver. Un bebé
en brazos ignoraba aún cuál sería su destino. Casas sin puertas. Refugios al paso. Perros famélicos. LLantos sin lágrimas.
Desesperanza.

¡Apretó tanto sus párpados!.. y desfilaron ante ella
escenarios llenos de ilusiones mágicas en movimiento,
manos entrelazadas, cuerpos moviéndose al unísono.
Escuchó con nitidez la música, esos acordes tan bellos,
dramáticos, cansinos...y soñó.

Truenos. Truenos. Y aquél perro...
Creyó oír el antiguo mugir de las vacas en el potrero
ahora vacío.
En un tiempo lejano eucaliptus altísimos 
se esmeraban en tocar las nubes a su paso.
Un rayo. Fuego. Astillas. Carbón.
Y ahora un silbato, la cancha, los niños...
cosas que no importan, flores secas,
el lento respirar de los perros en sus cuchas,
los zapatos de tacón sobre la silla,
un vestido negro en la percha...
imágenes, recuerdos.

La lluvia, esa mágica hechicera...
siempre la había sentido así.
Le gustaba verla caer, vertiginosamente,
como atormentada.. o suave, como caricia.
Y también ver un vislumbre de sol
en esos estados intermedios, cuando el cielo
aún no se decide a llorar, contemplar o reír.

En una calle angosta de adoquines
los faroles anunciaban que la noche estaba allí.
Era otro el sonido de las huellas, sus huellas,
en aquel arrabal sin tregua que la vida 
le ofrecía...o le quitaba...era según cómo
lo mirase.

Las casitas de cartón, madera y lata
exhibían con descaro una pobreza 
desprovista de encantos.
Caballos flacos y macilentos,
ojos de miradas lejanas,
flores mustias.

En algún lugar, otro lugar
alguien tocaba el saxo
sólo para ella.
Unas notas quedas, suspendidas,
agridulces, sin fama, anónimas.
Sólo eran para ella...lo sabía,
lo sintió en el alma.

El viento huracanado
le sacó el sombrero
una mañana que aún no había nacido.
En los pórticos grises
palomas grises
arrullaban el amanecer
sin saberlo.

Una falda enredada
en la zarzas. 
Una luna. Dos estrellas.
Y un lobito de río
que marcó sus patitas
cerca de la orilla.

Alguien dijo que si,
que era un poco extraña.
Ella no escuchó.
Caminó. Sonrió.
Si aún la dañaban
las piedras en sus pies
nada dijo, nada hizo.

En un ventanal sin vidrios
se escondió la luna
que era de plata.
En el lago los cisnes
no eran negros.
Los heraldos de Vallejos
tampoco.
Y no era la muerte.
Lo supo.
Lo intuyó.
Lo sabía desde siempre.

Un pétalo de seda
flotaba en el aire.
Mil libros fantásticos
se hicieron añicos.
Estalló el silencio
en voces y trinos.

Amaneció por fin...***




                                                               Versos: M.A.O
                                                              Fotografías: I II y III M.A.O
                                                                                  IV foto web.



Quieto...
...en vuelo...
....surcando cielos infinitos...

El amanecer la encontró de pie...caminaba...despierta.

jueves, 4 de diciembre de 2014

Elixir...

Hizo un esfuerzo...se aferró al picaporte,
dobló sus dedos, abrió la puerta...salió.

Afuera el  viento le sacudió su prisa
en el rostro pálido.

Empujó sus pies. Caminó.
Tan ardua empresa le encendió
rubores tenues en la piel de seda.

Tacones. Veredas.
Jazmines de nadie
le dieron su aroma
prendido en el pelo.

Apuró la marcha.
Estiró sus pasos.

Lejana, escuchó la
música, la que tanto amaba...

La sintió en su cuerpo.
Entrecerró sus ojos.

Los abrió...

y ahora giraba, sin saber cómo...
mientras, su figura frágil
dibujaba formas en los espejos
del salón.

Danzaba...nada importaba ya.***



Danza....moriría si no lo hiciera...



Textos: M.A.O

Fotografía: WEB.

martes, 18 de noviembre de 2014

RITUAL...

Era la hora en la que los pájaros
regresan al refugio de las ramas.
Las ranas y sapos comienzan
a croar con ahínco desmedido.
Los grillos entrechocan sus alas
repitiendo una y otra vez los mismos versos,
monótonos y febriles.
Las últimas sombras de la tarde
huyen en silencio.
Un rojo perplejo pincela el horizonte.

Y ella...
oye los trinos,
el aleteo de las bandadas,
el compás rítmico de las pequeñas olas
que mojan sus pies, rozándola apenas.

Mira. 
Siente el latido profundo
del ocaso breve.
En el aire aroma salvaje.

Ahora es la noche
poblada de indicios,
de voces, de estrellas, 
de la luna sola.

Y amanecerá.
Siempre ha sucedido...***











Volverá....aunque no lo sepa. Ella, no tiene certeza de estar esperándolo...
                                                                    

                                                                     TEXTO y FOTOGRAFÍAS: 
                                                                                                                       M.A.O

miércoles, 12 de noviembre de 2014

Indeleble.

Olvidó sus lágrimas...
y quedaron dispersas por ahí...
las encontró la lluvia, 
transformándolas en perlas
transparentes, ovoides, blondas,
movedizas, frágiles, etéreas,
mutantes, espejadas, suaves...
capaces de retener
la memoria del mundo.

La suya también...quizás.***




...Y en cada una de ellas se contaban historias...


TEXTO y  FOTO:  M.A.O

viernes, 7 de noviembre de 2014

Burbujas.

Como pompas de jabón.
Así, pequeñas, medianas, grandes.
Aromáticas, brillantes, volátiles.
Suaves. Esquivas. Adherentes.
Frágiles. Esféricas. Transparentes.
Así, como burbujas efímeras
de la vida que pasa, pasa....
y algo de ella queda en ti.
Duendes que caminan de puntillas.
Sueños que se encienden.
Sueños que se apagan.

Así....como pompas de jabón.***

¿Es la luna otra pompa de jabón más?
"Te vi llegar, te vi partir....justo ambos extremos..."



Texto: M.A.O

martes, 4 de noviembre de 2014

Era...

   

El silencio era casi patrimonio
de aquellas madrugadas frías.
Dormía el pueblo entero
sueños de horizontes lejanos,
personajes diferentes,
días sin rutina.
Él, despertaba antes,
mucho antes de que todo despertara.
Ardían discretos los leños en 
la pequeña salamandra.
La pava hacía ese ruido 
particular, único, acercándose
al justo punto...antes del hervor.
El mate, amargo.
Papeles, boletas, documentos.
Manos de dedos gruesos, toscos,
pero seguros. Incapaces de tocar
un piano. Ejecutivos en su oficio.
Oficios...profesiones....opciones...
prisiones.
Y alguien le había dicho que ella 
corría en aquel patio.
Lo recordaba. Cuando ella murió
sólo tenía cinco años.
Creyó haber olvidado. Vivió.
Derribó barreras. Construyó.
¿Fue feliz...? No lo se...no lo supo.
El mate. La pava. Los números. La radio.
Madrugadas de pueblos chicos
con cielos azules, con muchas estrellas.
Gallos despertando el día.
Jardines con malvones y cascadas con picaflores.
Bares en algunas esquinas.
Domingos de carreras y cantina.
Sulkis tirados por caballos zainos.
Billar. Truco. Caña.
Camisa celeste. El viento. Los recuerdos.
El dolor. La sangrante cicatriz.
Verano con madrugadas sin luna.
Sopor.
Miró sin ver. No dijo adiós.
Se columpió de puro hartazgo.
Y se marchó para siempre.
Tarde de sol abrasador.
Tumbas blancas. Cipreses verdes.
Arrullos tristes de palomas grises.

Le dije adiós...***

..No se si existías.....o te imaginé...


...pero sigo esperando tu regreso....
Pintura de Julio Lorente. "Silencio."





                                                                                                                                      TEXTO: M.A.O

domingo, 2 de noviembre de 2014

RETACITOS VI.



                                                 Pleamar.



Nada ansío de nada,

mientras dura el instante de eternidad que es todo,

cuando no quiero nada.



                                             Texto: Oliverio Girondo
                                       del libro: "Persuasión de los días."



"cuencos de satin..."


...algún ángel lloro...ella atesoró sus lágrimas...




Fotografías y pie de foto: M.A.O