Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...

miércoles, 28 de septiembre de 2011

Lo que no fue..

Cuando te vi, o te presentí en el aleteo,
tuve la certeza dolorosa de que eras menos que lo efímero.
Sin proponérmelo atendí a los detalles, tus detalles:
alas enrolladas, atrofiadas, deformes,
como un retacito de seda en el fondo de una caja,
como papel que se escribió y se ha desechado ya.
Sentí piedad, tendí mi mano, 
trepaste con esfuerzo.
Pensé que alguien te debía ese gesto
y te coloqué sobre la flor.
Supe que no resistirías. Insistí.
                     ...
Hoy, hace apenas unos minutos,
te busqué afanosa entre los gajos del malvón.
Algunas veces es mejor -intento convencerme de ello-
no ver, 
darle espacio al deseo,
soñar que era posible.
Para tus alas amarillas y negras
yo soñé el vuelo, el baile en el jardin,
la sutil y frágil hermosura.
Nada de eso fue.
Todo tan breve.
Abortó desde el inicio.
De no querer ver, te vi: despojo arruchado,
ni tan siquiera triste, tan sólo arrojada de tí.
Eso, materia entre hormigas. Alimento.
                                                            M.O

Te dejo este poema de Pablo Neruda, de su libro CREPUSCULARIO (1923), "Mariposa de otoño"...

La mariposa volotea
y arde -con el sol- aveces.

Mancha volante y llamarada,
ahora se queda parada
sobre una hoja que la mece.

Me decían: -No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Yo tampoco decía nada.
Y pasó el tiempo de las mieses.

Hoy una mano de congoja
llena de otoño el horizonte.
Y hasta de mi alma caen hojas.

Me decían: -No tienes nada.
No estás enfermo. Te parece.

Era la hora de las espigas.
El sol, ahora,
convalece.

Todo se va en la vida, amigos.
Se va o perece.

Se va la mano que induce.
Se va o perece.

Se va la rosa que desates.
También la boca que te bese.

El agua, la sombre y el vaso.
Se va o perece.

Pasó la hora de las espigas.
El sol, ahora, convalece.

Su lengua tibia me rodea.
También me dice: -Te parece.

La mariposa volotea,
revolotea,



y desaparece.*    Pablo Neruda.


* Fotografías: M.O

2 comentarios:

  1. Entiendo como te sientes, pero ya sabes como es esto, no todas podrán sobrevivir...

    Es el modo en el que las cosas funcionan en la naturaleza,... se ha de saber aceptar.

    Hasta pronto!

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  2. Si, hay que aprender a aceptar...sólo que a veces me parece que algunas vidas son como sinfonías inconclusas, y quedo esperando la nota final. Muchas gracias por tu empatía y tus palabras! Hasta cualquier momento!

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