Las cosas que me gustan...

  • Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...

domingo, 31 de agosto de 2014

Herida...

   
   Vio pasar una a una
las nubes de esa tarde.

Sólo las miraba.


     Quería que su dolor
se marchara con la última
de ellas.

Pero seguían pasando,
interminablemente.***


                                                                    Texto: M.A.O



"No sabía bien qué....pero algo sucedería."

sábado, 23 de agosto de 2014

Abstracción.


Anochecía.
Aún revoloteaban las 
golondrinas buscando refugio.
La ciudad bullía, de dos maneras.
Por un lado aquéllos que volvían
a sus casas. Otros venían,
en sentido contrario.

Un estar mitad cansino,
mitad vibrante, el preludio
de los viernes por la noche.

El museo de artes
con exposición de obras nuevas.
Las copas, la gente, los diálogos.
Vacíos y llenos. Entender.
Mirar. Comprender.
Opinar. Disertar. Compartir.
Eludir. Repensar. Fingir.

Y arriba las campanas
de la vieja iglesia tocaban
un son postrero, como de tarde
que se marcha.

La gente, la calle, los autos.
Largas colas en la estación de servicio.
Palomas azuladas durmiendo
en lo alto de las columnas y las ventanas.

Una brisa suave, de esas que nos
parecen caricias. Sentir el aroma
de azahares y jazmines.
Sentir.

El transporte público.
Celulares que no cesan un instante.
Palabras ininteligibles.
Murallas.
Cuerpos apretados.
Ojos que no ven.
Monótono timbreo
en las esquinas.
Perros callejeros.
Semáforos de colores.
Amarillo. Verde. Rojo.
Autómatas tiranos.
Gente que camina.


Y ella sólo mira.
Mira por los vidrios sucios
postales que sueña,
lagunas como espejos,
cielos azules, arenas blancas.

Sólo mira.
Y mientras mira
se agranda su espacio
al universo entero.
Aparecen estrellas
y agujeros negros.
Naves intergalácticas.
Flores blancas.
Pétalos de seda.
Música de Albinoni,
Bach, Sybelius, Bajofondo,
Julio Sosa, Gardel....y el 
día que me quieras...

Olvidó cuánto tiempo.
Olvidó cuántas cuadras.
Se levantó de pronto
al reconocer un ventanal,
un auto viejo, un árbol.

Tocó el timbre.
Bajó despacio.
Taconeó en la vereda.
Y se perdió en la noche.***

                                                                          Texto: M.A.O


"Mujer triste."

viernes, 22 de agosto de 2014

Infranqueable.


Se detuvo allí,
justo bordeando la palabra.
No pudo decir.
Sólo sentía...
Se hundió en la vorágine
huracanada del discurso.
Desorden.
Confusión.
Duda.

Desesperó.
Quiso atrapar letras
como mariposas en el aire.

Desfalleció.

Dejó de existir.

Dicen que la razón
fue lo no dicho.***




                                                                Texto: M.A.O


"Corset". ELDA ARANGUENA. España.

sábado, 9 de agosto de 2014

Años que pasan...

Un cuenco, un cuenco trizado,
estallido.
Y érase el camino como un laberinto,
intrincado, peligroso, oscuro.
Un paso, otro, y quizá el abismo.
¿Cómo discernir lo justo?
¿Lo correcto...?
¿Existe acaso..?
Un viento huracanado que todo lo arrasa.
Así era. Así fue...
Cansancio.
Profundo, renovado, insistente.
¿Dónde...hacia dónde?
Una dirección y dos sentidos.
Así aprendimos.
Pero no es así.
Infinitos sentidos abarcan
el horizonte.

      ...

Preguntó otra vez.
Por undécima vez.
Otra vez respondió.
La onceava respuesta.
Y siguió hablando,
apenas coherente,
hilando con dificultad,
atrás estaba todo muy claro.
El pasado aparecía nítido,
los personajes vívidos,
felices, unidos, jóvenes.

      ...

Y llegó el día siguiente.
Y el otro. Y otro más.
Y cada vez volvió a preguntar,
sólo porque había olvidado.
Y esta vez, el olvido era irreversible.

     ...

Se aferró con ahínco
a las cosas, los objetos,
los portarretratos de rostros sonrientes,
los hábitos adquiridos,
la rutina sin riesgos,
las mismas veredas,
lo reiterado, lo conocido,
lo aparentemente inamovible.
Pero todo es tumultuoso,
aún cuando parezca sereno.
La laguna clara, encierra voces queridas.
Los viejos eucaliptus, abrigan nidos vacíos.

      ...

Una casa con historia
se sostiene en el tiempo.
Naranjos. Mandarinos.
Las ausencias.

     ...


Ella olvidó quién fue.
La que fue, no pudo olvidarla.
Y permaneció por siempre...
al ras de su propia historia.

     ...

Un espejo.
Una cajita de música.
Una alianza.
Y se confundió su rostro
con la limpia y clara sonrisa
de aquella fotografía.***



Y hubo un tiempo....y entonces fue afortunada....



Texto: M.A.O
Fotografía: NIBALDO GUERRA FIGUEROA - CHILE.
Título de la obra: "Naturalmente."

sábado, 26 de julio de 2014

Sueño eterno...

No era un laberinto, no.
Un largo pasillo, no.
Una vereda oscura...no.
Era la antesala mostaza de lo oculto,
la recta antes de la curva presentida,
la luz, un instante antes de la oscuridad plena,
pista de patinadores sin patines,
círculo imperfecto,
habitación sin ventanas,
celosías rotas,
cortinas al viento,
desflecadas de ayeres,
inoportunamente claras,
y detrás....¿existía?
y justo allí....¿dónde?
Y entonces fue así:
sus pies, gacelas errantes,
prados arrasados, terrón de greda,
los tacos, repiqueteo monótono,
eco que se pierde,
planta que desliza, tobillos en quiebre,
curvas que se mezclan, lajas rotas,
medias en red, falda ceñida,
y después las manos, dedos trenzados,
loca carrera, latidos desbocados,
la montaña es lejana, lejana,
crines al viento, alazán que vuela,
cabellos dorados, violines, tubas, violas...
y otra vez aquélla, la curva desesperada,
buscar el barranco, no hallarlo,
precipicio de luces, ojos extraviados,
voces superpuestas, lejano bandoneón,
el Sena, París, Montmartre.
El patio de su casa, el ceibo,
la fila de rosales, caleidoscopios de rocío,
la escarcha en las hierbas,
una bicicleta roja,
la caída, el grito, el silencio, 
hematomas violeta, violetas en invierno,
elásticos alambrados, horizontes infinitos,
niñez, niña...niñez.
Y todo cae a sus pies, derrumbado,
se estruja el pasado como bolita de papel de diarios,
desandan los tacos a golpecitos rítmicos,
baila, baila..y todo queda atrás.

Se trizó el peor de los recuerdos.
En añicos cayeron oprobios y cansancios.
Despeñóse la mentira, cayó de bruces el odio.
La burla, tan cruel, giró sobre sí y perdió
dirección y sentido. Toda la maldad precipitó,
convirtiéndose en la mismísima nada.


La falda, los labios, los tacos,
la pista, la música, la danza.

La esperanza se alzó de puntitas.
Clareó un destello imprevisto más allá
de cualquier cortinado.
Giros, giros, giros...
ya todo es posible,
la música en el cuerpo,
en los pies, alas.


Sin aviso apareció la luna.
Era su luna, era de plata.
La arena blanca, muy blanca, muy blanca.
Las olas de espuma. 
El mar la miraba.
Descalza bailaba, danzaba su cuerpo,
soñaba su alma.

Y una noche azul, de esas que no existen,
la atrapó una nube, 
se enredó en las notas,
tropezó en el aire,
perdió sus zapatos...

y desde esa noche, azul como tantas,
dicen que la ven,
pero nadie la ha visto,
baila entre las olas,
una eterna danza.***

                                                          Texto: M.A.O
Castillos de sueños, aullidos urbanos, danzas de asfalto y soles escondidos...


Mujer que le danza a la luna....sueños de plata...




Imágenes: web


jueves, 10 de julio de 2014

Una pieza prometida...



Decide que es un vendaval que arrasa,
gira una y otra vez,
se pierde en los espejos de la sala.
A menudo se le nublan los ojos,
no sabe si son las lágrimas,
si es emoción, empeño, anhelo...
quiere trizarse en quiebres,
desarmarse, ser otra.

El salón se expande o se contrae,
es en sus pies donde dimensiona
el mundo...clausura sus sentimientos,
sólo dejarse ir, ritmo, notas,
pensar en nada.
Se desliza etéreo el taco,
cruza, abre, cruza, y vuelve a salir
en desplazamientos rápidos.

Se detiene el tiempo,
suena el bandoneón.

Sueña que es un danzar
eterno, dejarse ir entre sus brazos.
Despertar... para qué,
rostros desconocidos,
un corte, una quebrada.

Lejos, muy lejos, en algún lugar
está, pero no sabe dónde.
Hay un espacio que le pertenece,
es por amor, el amor le da ese derecho.
....


Hay unos ojos mirando al borde de la pista.
Suena la orquesta.
Las parejas de bailarines aparecen y desaparecen
en derredor del círculo poblado de pasos enlazados.
Techo de estrellas.
Sereno de verano.
La música. La noche. El tango.
Una niña soñando.
Caleidoscopio de colores.
Mesas y sillas de madera.
Escenario improvisado.
Él, su traje oscuro, mirada lejana,
invasión de estrellas.
Anchas manos. Futuro incierto.
Dolor profundo. Marcas imborrables.
La ve....la eleva en el aire,
danza la niña en el cielo nocturno,
 risas, risas....
y de repente se triza
el presente, miles de espejos
reproducen esas imágenes.
El pasado se torna vigente.
Ella y él, una canción,
un sueño, una ilusión.

...

Se marchó. Esperará
en alguna esquina,
a la vuelta de una terraza circular,
bajo un firmamento con destellos dorados,
será así....el reencuentro.-***

Tango II. Óleo.


Tango. Óleo.


Tango III. Óleo.

Texto: M.A.O
Pinturas:               CECILIA CAMPI.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Todo y nada...al unísono.



Esa estrella existía, antes de que la mirara.
Estuvo ahí, millones de años, mas no existía para mi.
Un instante tan sólo, levantar la mirada, verla titilar...
y ya nada es igual, ahora se que existe, aún cuando
no puedo asegurar que ella sepa que existo yo.

Un peldaño. Otro. Otro más.
Subir o bajar, no es igual para mi, ni para ti.
Para la escalera es igual. Desconoce su doble vía,
no trama sobre posibles caídas, resbalones o
ansiosos saltos de dos en dos.
Sólo está. Está de estar. De sólo estar.

Vi la hoja del álamo planear suavemente.
Suspendida en la levedad de la brisa, grácil.
Un giro, un leve deslizamiento, un aterrizaje previsible. 
Y su primer y último vuelo quedaron en mi retina,
aún la veo...ahora no tan nítida, confundida con otras
tantas que cayeron por ahí y arrastró el viento, sin
cortesía, sin permiso, sin avisos...

Sus ojos estaban empañados por el tiempo.
Habitaba las esquinas, cualquiera de ellas.
Y un buen día desapareció. Fue un mal día entonces.
Aún la busco al transitar las calles que solía 
andar a su vez, siempre quieta, distante, como
dejándose ir.
Me pregunto si existí para ella en la caricia
que le daba al pasar. Nunca se puede asegurar
los significados del otro.

El mismo árbol, el mismo lugar, gentes parecidas.
Un atardecer. Cientos de ellos. Infinitos. Todos
diferentes. La magia del sol que se marcha.
Las sombras dibujando despedidas.
La luna mirando sin mirar.
Mis ojos los beben cada vez, como se bebe el
agua fresca o el rostro amado...ansiosamente,
sin respiro, hasta la saciedad efímera,
hasta que regrese la sed.

La arena, la playa vacía, el río que pasa,
que siempre se va. Los pasos hundidos 
en la arena blanca, las huellas desnudas,
el brillo en el agua, miradas que brillan...
hay miles de peces bailando en el agua,
la risa, sus manos, la tarde que cae.


Camino sin prisa. Soy libre de pura alegría.
Estallan mis sienes en soles redondos.
Navegan mi cuello besos infinitos.
Abanicos cálidos se abren en mis manos.
Cuando todo es bello sólo hay que aceptarlo.
Ninguna pregunta.
Ninguna respuesta.
Me abrazo al ocaso para despedirlo.
Lo abrazo, me abraza...y un silencio
lleno de música y vuelos, 
me anida en el pecho,
y ya no se marcha.***


                                            Texto y fotografía: M.A.O



Recordé las estrellas de tus ojos...y las vi en el río, frente a mi.