Allí va su hada,
por el campo abierto,
y lleva en las manos
rosas con espinas.
Jirones de seda
tiene su vestido,
su vestido negro
como anochecido.
Llueve, llueve y truena,
tras de una quimera,
le duelen los ojos
en cristales rotos.
Sus pies van descalzos,
horadando hierbas;
su frágil cintura
cimbrea recuerdos.
Bajan por su cuello
el agua y los besos,
esos que encendieron
rojas amapolas
en su blanca piel.
Frío, siente todo el frío
...y ya no es invierno.
Le tirita el alma
al paso del viento.
Corre, corre, huye.
La persigue un sueño,
un mágico sueño
que acuñó despacio,
en atardeceres
rojos y vibrantes,
con cielos tan límpidos
cual agua de fuente,
con trinos de aves
en las alboradas,
con frescas fragancias
de jazmines blancos.
Se derrumba el mundo
tras de la montaña,
ella nada mira,
sólo se desangra.
Le pasa la vida
de frente, aterida.
La mira la muerte,
no muy convencida.
Éste no es tu tiempo
-le he dicho, serena-
pero ella le insiste
que la lleve lejos.
Todo el horizonte
se ha borrado ahora.
Se ovilla en sí misma.
Pasan, como en cinta,
todos los instantes.
Late el corazón,
dolorosamente
No avizora salidas.
A pesar de todo,
pasa la lluvia,
pasa la noche,
todo es pasar.
Al amanecer,
brilla el lucero.
Y la vida la retiene aún.***
Las cosas que me gustan...
- Me agradaría saber que pertenezco a una especie que fuera capaz de respetar la vida en todas sus expresiones y convertir al Planeta en un gran hogar para todos...
sábado, 4 de octubre de 2014
martes, 30 de septiembre de 2014
Estocada.
Tras las persianas bajas amanecía.
El sol no era su sol. Algún rayo invadió
el recinto.
Cerró las cortinas.
Clausuró el tiempo.
Paleta de colores...los miró sin verlos.
Tomó a desgano el pincel.
Sólo había grises.
Ahora su mundo luminoso
era, de pronto, oscuro.
Se levantó con esfuerzo.
Las manos le temblaban.
Quiso poner pinceladas de olvido.
Caían sin cesar lágrimas silenciosas.
Escribió en la arena...
Pintó en penumbras...
Quiso reconstruir su universo de luces.
Todas estaban apagadas.
Trinaron los zorzales
su mítico canto.
Un tristísimo blues se insinuó
entre libros y pétalos marchitos.
Rosa deshojada.
Corazón herido.
Besos sin dueño.
Mariposa sin alas.
Gorrión aterido.
Muñeca quebrada.
Teatro vacío.
Ventanal cerrado.
Zaguán sin malvones.
Violín extraviado.
Noche sin galas.
Inútil espera.
Sendero angosto.
Pies sin danza.
Bailarina frágil.
Borde del abismo.
Quizá lo soñó...
nunca lo sabría.***
![]() |
| Descolgó despacio su vestido negro....caminó en la lluvia. En tanto confusas, lágrimas y gotas caían sin cesar... M.A.O |
domingo, 7 de septiembre de 2014
Seulement vous.
¿Has visto cuándo se ha levantado allí... la muralla?
Sólo apareció. Desde entonces permanece, inalterable.
Detrás, el mar, el mar, el mar...
Pero qué será de sus ojos si no lograra verlos...qué será...
Una vara de junco se dobló.
Se dobló hasta tocar el aire.
Hasta tocar el suelo, se dobló.
Un cardenal quebró el amanecer.
Su trino, esos trinos, los de él.
Y apareció la alborada
, detrás de la ventana.
Veredita angosta. Pintada de rojo.
El rojo cubría la alfombra de antaño.
Antes, malvones rojos, descaradamente,
insinuaban pasos, guiñaban pétalos.
Un barco. Aquel barco. Las velas. El barco.
El mar. Las olas. El muelle. Las risas. La brisa.
El llanto...
Se fragmentó de golpe el sol en las frondas.
Ella, caminó descalza.
Se miró en el agua...¿o el agua la miraba?
Recortó en sus ojos un trozo de cielo.
Todo no era todo.
Todo...era la nada.
Corrió entre las zarzas.
Mil espinas frías marcaron su piel.
Blancas bandadas levantaban vuelo.
De blancas nubes.
De tizas blancas.
De su piel...tan pálida.
¿Eran los tambores..?
¿Eran los timbales...?
Era su corazón, que se quebraba.
Alargó sus manos.
Quiso detenerlo.
Pero él...sólo se marchaba.
Se trizó el camino.
Naufragó en la orilla.
Quedó sin palabras.***
Texto: M.A.O
Sólo apareció. Desde entonces permanece, inalterable.
Detrás, el mar, el mar, el mar...
Pero qué será de sus ojos si no lograra verlos...qué será...
Una vara de junco se dobló.
Se dobló hasta tocar el aire.
Hasta tocar el suelo, se dobló.
Un cardenal quebró el amanecer.
Su trino, esos trinos, los de él.
![]() |
| "Mujer viento..." |
Veredita angosta. Pintada de rojo.
El rojo cubría la alfombra de antaño.
Antes, malvones rojos, descaradamente,
insinuaban pasos, guiñaban pétalos.
Un barco. Aquel barco. Las velas. El barco.
El mar. Las olas. El muelle. Las risas. La brisa.
El llanto...
Se fragmentó de golpe el sol en las frondas.
Ella, caminó descalza.
Se miró en el agua...¿o el agua la miraba?
Recortó en sus ojos un trozo de cielo.
Todo no era todo.
Todo...era la nada.
Corrió entre las zarzas.
Mil espinas frías marcaron su piel.
Blancas bandadas levantaban vuelo.
De blancas nubes.
De tizas blancas.
De su piel...tan pálida.
¿Eran los tambores..?
¿Eran los timbales...?
Era su corazón, que se quebraba.
Alargó sus manos.
Quiso detenerlo.
Pero él...sólo se marchaba.
Se trizó el camino.
Naufragó en la orilla.
Quedó sin palabras.***
Texto: M.A.O
domingo, 31 de agosto de 2014
Herida...
sábado, 23 de agosto de 2014
Abstracción.
Aún revoloteaban las
golondrinas buscando refugio.
La ciudad bullía, de dos maneras.
Por un lado aquéllos que volvían
a sus casas. Otros venían,
en sentido contrario.
Un estar mitad cansino,
mitad vibrante, el preludio
de los viernes por la noche.
El museo de artes
con exposición de obras nuevas.
Las copas, la gente, los diálogos.
Vacíos y llenos. Entender.
Mirar. Comprender.
Opinar. Disertar. Compartir.
Eludir. Repensar. Fingir.
Y arriba las campanas
de la vieja iglesia tocaban
un son postrero, como de tarde
que se marcha.
La gente, la calle, los autos.
Largas colas en la estación de servicio.
Palomas azuladas durmiendo
en lo alto de las columnas y las ventanas.
Una brisa suave, de esas que nos
parecen caricias. Sentir el aroma
de azahares y jazmines.
Sentir.
El transporte público.
Celulares que no cesan un instante.
Palabras ininteligibles.
Murallas.
Cuerpos apretados.
Ojos que no ven.
Monótono timbreo
en las esquinas.
Perros callejeros.
Semáforos de colores.
Amarillo. Verde. Rojo.
Autómatas tiranos.
Gente que camina.
Y ella sólo mira.
Mira por los vidrios sucios
postales que sueña,
lagunas como espejos,
cielos azules, arenas blancas.
Sólo mira.
Y mientras mira
se agranda su espacio
al universo entero.
Aparecen estrellas
y agujeros negros.
Naves intergalácticas.
Flores blancas.
Pétalos de seda.
Música de Albinoni,
Bach, Sybelius, Bajofondo,
Julio Sosa, Gardel....y el
día que me quieras...
Olvidó cuánto tiempo.
Olvidó cuántas cuadras.
Se levantó de pronto
al reconocer un ventanal,
un auto viejo, un árbol.
Tocó el timbre.
Bajó despacio.
Taconeó en la vereda.
Y se perdió en la noche.***
Texto: M.A.O
![]() |
| "Mujer triste." |
viernes, 22 de agosto de 2014
Infranqueable.
Se detuvo allí,
justo bordeando la palabra.
No pudo decir.
Sólo sentía...
Se hundió en la vorágine
huracanada del discurso.
Desorden.
Confusión.
Duda.
Desesperó.
Quiso atrapar letras
como mariposas en el aire.
Desfalleció.
Dejó de existir.
Dicen que la razón
fue lo no dicho.***
Texto: M.A.O
![]() |
| "Corset". ELDA ARANGUENA. España. |
sábado, 9 de agosto de 2014
Años que pasan...
Un cuenco, un cuenco trizado,
estallido.
Y érase el camino como un laberinto,
intrincado, peligroso, oscuro.
Un paso, otro, y quizá el abismo.
¿Cómo discernir lo justo?
¿Lo correcto...?
¿Existe acaso..?
Un viento huracanado que todo lo arrasa.
Así era. Así fue...
Cansancio.
Profundo, renovado, insistente.
¿Dónde...hacia dónde?
Una dirección y dos sentidos.
Así aprendimos.
Pero no es así.
Infinitos sentidos abarcan
el horizonte.
...
Preguntó otra vez.
Por undécima vez.
Otra vez respondió.
La onceava respuesta.
Y siguió hablando,
apenas coherente,
hilando con dificultad,
atrás estaba todo muy claro.
El pasado aparecía nítido,
los personajes vívidos,
felices, unidos, jóvenes.
...
Y llegó el día siguiente.
Y el otro. Y otro más.
Y cada vez volvió a preguntar,
sólo porque había olvidado.
Y esta vez, el olvido era irreversible.
...
Se aferró con ahínco
a las cosas, los objetos,
los portarretratos de rostros sonrientes,
los hábitos adquiridos,
la rutina sin riesgos,
las mismas veredas,
lo reiterado, lo conocido,
lo aparentemente inamovible.
Pero todo es tumultuoso,
aún cuando parezca sereno.
La laguna clara, encierra voces queridas.
Los viejos eucaliptus, abrigan nidos vacíos.
...
Una casa con historia
se sostiene en el tiempo.
Naranjos. Mandarinos.
Las ausencias.
...
Ella olvidó quién fue.
La que fue, no pudo olvidarla.
Y permaneció por siempre...
al ras de su propia historia.
...
Un espejo.
Una cajita de música.
Una alianza.
Y se confundió su rostro
con la limpia y clara sonrisa
de aquella fotografía.***
estallido.
Y érase el camino como un laberinto,
intrincado, peligroso, oscuro.
Un paso, otro, y quizá el abismo.
¿Cómo discernir lo justo?
¿Lo correcto...?
¿Existe acaso..?
Un viento huracanado que todo lo arrasa.
Así era. Así fue...
Cansancio.
Profundo, renovado, insistente.
¿Dónde...hacia dónde?
Una dirección y dos sentidos.
Así aprendimos.
Pero no es así.
Infinitos sentidos abarcan
el horizonte.
...
Preguntó otra vez.
Por undécima vez.
Otra vez respondió.
La onceava respuesta.
Y siguió hablando,
apenas coherente,
hilando con dificultad,
atrás estaba todo muy claro.
El pasado aparecía nítido,
los personajes vívidos,
felices, unidos, jóvenes.
...
Y llegó el día siguiente.
Y el otro. Y otro más.
Y cada vez volvió a preguntar,
sólo porque había olvidado.
Y esta vez, el olvido era irreversible.
...
Se aferró con ahínco
a las cosas, los objetos,
los portarretratos de rostros sonrientes,
los hábitos adquiridos,
la rutina sin riesgos,
las mismas veredas,
lo reiterado, lo conocido,
lo aparentemente inamovible.
Pero todo es tumultuoso,
aún cuando parezca sereno.
La laguna clara, encierra voces queridas.
Los viejos eucaliptus, abrigan nidos vacíos.
...
Una casa con historia
se sostiene en el tiempo.
Naranjos. Mandarinos.
Las ausencias.
...
Ella olvidó quién fue.
La que fue, no pudo olvidarla.
Y permaneció por siempre...
al ras de su propia historia.
...
Un espejo.
Una cajita de música.
Una alianza.
Y se confundió su rostro
con la limpia y clara sonrisa
de aquella fotografía.***
![]() |
| Y hubo un tiempo....y entonces fue afortunada.... Texto: M.A.O Fotografía: NIBALDO GUERRA FIGUEROA - CHILE. Título de la obra: "Naturalmente." |
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